La cuenta regresiva para la histórica visita del Papa León XIV a Argentina ya comenzó y, junto con ella, los preparativos y confirmaciones para las actividades litúrgicas y comunitarias que realizará en la Ciudad de Buenos Aires, en Luján (Provincia de Buenos Aires) y en Córdoba. Y, entre otras cosas, se confirmó que el Sumo Pontífice celebrará las misas con un vino licoroso elaborado en Mendoza.
Se trata del vino elaborado por la familia Cabrini, en Luján de Cuyo. Desde 1939 este establecimiento centenario -abrió sus puertas en 1918- elabora vino de misa que acompañó y acompaña celebraciones religiosas en distintos puntos de la Argentina. Pero esta vez será especial.
"Que la máxima autoridad eclesiástica elija nuestro vino es un orgullo inexplicable. Más allá de que es una actividad económica, yo lo dejo de lado acá. Hay mucho sentimiento, es una cuestión espiritual”, resumió Hugo Carbini, actual dueño y responsable de la bodega a Los Andes.
De Luján a Luján
El "vino licoroso de misa" Cabrini viajará desde Luján de Cuyo hasta su localidad homónima de Buenos Aires. Y es que la misa que el Papa León XIV celebrará el miércoles 11 de noviembre a las 10 en la plaza frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján será oficiada con esta bebida para el momento de la eucaristía.
"Por ahora nos han confirmado que el vino estará en la misa de Luján. Ya vamos a ver qué ocurrirá en Córdoba y en la Ciudad de Buenos Aires, aunque es muy factible que esté en todas las iglesias", resumió Cabrini, quien aclaró que por estos días se definirá cuánto vino van a enviar. Más teniendo en cuenta que se trata de una misa multitudinaria, aunque se comulgará con las dos especies (pan y vino).
Por año, la Bodega Cabrini elabora 70.000 litros de vino licoroso para misa, aunque prevén ampliar esa producción a partir del año próximo (empezarán a exportarlo a Paraguay).
La devoción y el compromiso religioso ha estado siempre presente en Hugo y su familia, al igual que en toda la historia y tradición de los Cabrini. Mantienen una vida activa muy presente en la iglesia y las actividades espirituales y religiosas.
"Tenemos 87 años haciendo vino de misas para todo el país, y también una amistad muy profunda con el arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo (NdA: también presidente de la Conferencia Episcopal Argentina). Nos ha venido a visitar en varias oportunidades, y en una de esas charlas salió el tema referido a que nos gustaría mucho ofrecer el vino para la histórica visita del Papa León XIV", recapituló.
Cómo se elabora el vino licoroso la misa
El producto que llegará a la celebración del Papa no es un vino común. Se trata del tradicional “Vino Especial Licoroso de Misa”, un vino fortificado que la familia Cabrini elabora desde hace casi nueve décadas y que cuenta con autorización del Arzobispado de Mendoza para ser utilizado con fines litúrgicos y ser vino de altar para la Iglesia Católica. Entra en aquellos que el INV cataloga como "vinos especiales".
Según explicó Hugo Cabrini, para su elaboración utilizan uvas tintas, que se escurren y dan como resultado un vino de tonalidad rosada. Cuando la fermentación alcanza aproximadamente la mitad de su proceso y el mosto ya se convirtió en vino, se incorpora alcohol vínico.
Ese agregado detiene la actividad de las levaduras y deja un azúcar natural residual, además de elevar la graduación alcohólica.
“El secreto es que el vino se conserva naturalmente sin ningún tipo de alteración”, detalló Cabrini. Esa condición permite que pueda permanecer en las vinajeras y entrar en contacto con el oxígeno sin deteriorarse como puede ocurrir con un vino seco de consumo habitual.
Es decir, el vino puede permanecer preparado para la celebración sin que pierda sus características.
Una historia familiar ligada al Vaticano y a la Iglesia
El vino de misa representa una parte particular de la producción de la bodega. Cabrini cuenta que actualmente elaboran unos 70.000 litros anuales de este vino licoroso. Pero la historia de la familia con la Iglesia no comienza con esta reciente confirmación, sino que es todavía más extensa y casi centenaria.
La Bodega Cabrini fue fundada en 1918 y actualmente transita una historia familiar de más de un siglo, con la cuarta generación familiar a la cabeza.
En 1936, la bodega lujanina recibió la visita de San Luis Orione, durante su último viaje a la Argentina. En la propiedad todavía conservan como reliquia el sillón donde se sentó el sacerdote.
"Estamos orgullosos de que el Papa León XIV haya elegido el Cotolengo Don Orione de Claypole, donde reposa el corazón de Don Orione. Él decía que Argentina era su segunda casa”, contó Hugo Cabrini. León XIV estará en este pequeño cotolengo en la zona sur del Gran Buenos Aires el 9 de noviembre.
Pero hay, además, otro capítulo especialmente significativo para la familia, su vino de misa y su vínculo con el Vaticano. Fue en la década de 1950 la primera vez que un vino licoroso Cabrini llegó al Vaticano. La familia conserva aún en la bodega la carta de agradecimiento que envió en aquel momento el entonces Papa Pío XII, firmada por quien posteriormente sería el Papa Pablo VI.
Más cerca en el tiempo, Cabrini recordó otro antecedente papal con el vino y la familia. Fue en el año 2000, durante el Jubileo, Juan Pablo II celebró una misa en Roma con vino de la bodega mendocina.
Hugo Cabrini no tiene dudas de lo histórico que será este momento para la historia familiar y de su vino.
“Yo participo activamente en las celebraciones de la misa, en la ofrenda del vino. Sea mío o no, uno ofrece el producto de su esfuerzo y su trabajo. Es algo muy pequeño frente al gran milagro de la transformación del pan en el cuerpo de Cristo”, sostuvo el bodeguero. (Los Andes)