REDACCIÓN ELONCE
El Niño en Entre Ríos llevó al Gobierno provincial a reforzar las acciones preventivas junto a municipios de distintos departamentos con el objetivo de anticipar el impacto que podría generar el fenómeno climático durante la próxima primavera.
La estrategia contempla el monitoreo permanente de las cuencas fluviales, el análisis de mapas de riesgo y la coordinación de medidas para responder con mayor eficacia ante eventuales emergencias.
A través de la Dirección General de Defensa Civil, dependiente del Ministerio de Seguridad y Justicia, se puso en marcha un plan de contingencia que prioriza el trabajo conjunto con los gobiernos locales para reducir riesgos y minimizar las consecuencias de posibles crecidas.
La planificación está enfocada especialmente en el trimestre comprendido entre septiembre, octubre y noviembre, período en el que los informes técnicos prevén un mayor riesgo hidrológico para Entre Ríos debido a la influencia del fenómeno El Niño.
Monitoreo permanente y trabajo conjunto
El director general de Defensa Civil, Oscar Díaz Bertozzi, explicó que las tareas preventivas comenzaron a principios de este año y forman parte de una estrategia integral impulsada por el Gobierno entrerriano.
En ese marco, señaló que el operativo involucra a distintas áreas provinciales, entre ellas Desarrollo Humano, Salud e Infraestructura, además de la Agencia Federal de Emergencias y otros organismos nacionales, con el propósito de fortalecer la capacidad de respuesta en todo el territorio.
Según los informes técnicos, el principal factor de atención durante la primavera no estará determinado únicamente por las lluvias que se registren en Entre Ríos, sino también por el comportamiento de las cuencas fluviales, condicionado por el aumento de los caudales provenientes del sur de Brasil.
Suelos saturados y mayor riesgo de escurrimiento
A ese escenario se suma otra variable que preocupa a los especialistas: los suelos presentan un nivel de saturación hídrica cercano al 40% por encima de los valores habituales, lo que reduce la capacidad de absorción del terreno y favorece un escurrimiento más rápido del agua hacia arroyos y ríos.
Frente a este panorama, Díaz Bertozzi destacó la importancia de coordinar las acciones entre todos los organismos involucrados. "Queremos desarrollar estrategias comunes y evitar que la suma de voluntades termine siendo contraproducente. El trabajo coordinado nos permite optimizar la respuesta en el territorio", afirmó.
Asimismo, el funcionario pidió abordar la situación con responsabilidad y sin generar preocupación innecesaria. "Es una situación natural donde se aplicarán las lluvias estacionales con los efectos del fenómeno. Lo fundamental es estar preparados", sostuvo.
Municipios involucrados y mapas de riesgo
Como parte de esta agenda preventiva, la Dirección General de Defensa Civil ya mantuvo reuniones de trabajo con equipos técnicos de municipios como Rosario del Tala, Villaguay, Gualeguay, Concordia y Gualeguaychú, entre otras localidades. Durante esos encuentros se revisaron protocolos de actuación, se unificaron criterios y se fortalecieron los mecanismos de respuesta conjunta.
El plan de contingencia también se apoya en el mapa provincial de riesgo, una herramienta que permite identificar el comportamiento de las distintas cuencas y estimar los tiempos de reacción ante una eventual crecida.
Mientras la cuenca del río Uruguay presenta un comportamiento más dinámico, con rápidos ascensos y descensos del nivel del agua, la del río Paraná evoluciona con mayor lentitud, lo que brinda un margen de previsibilidad de hasta 10 días para implementar medidas preventivas.
De acuerdo con las últimas proyecciones meteorológicas, el fenómeno El Niño mantendría su influencia hasta febrero de 2027, aunque con una intensidad decreciente hacia el final del período y en un contexto de temperaturas superiores a los promedios históricos para la primavera.