El Gobierno nacional intimó a los rectores de las universidades a presentar un plan de contingencia para garantizar el dictado de clases y recuperar contenidos tras las medidas de fuerza impulsadas por gremios docentes. La solicitud fue formalizada por el Ministerio de Capital Humano mediante un comunicado oficial.
Desde la cartera que conduce Sandra Pettovello señalaron que existe “extrema preocupación” por la interrupción de la actividad académica en distintas casas de estudio del país.
El planteo del Ejecutivo apunta a asegurar el derecho a la educación de los estudiantes en medio del conflicto salarial y presupuestario que atraviesan las universidades.
Qué exige el Gobierno
El Ministerio solicitó a los rectores que informen medidas concretas para sostener la actividad académica pese a los paros.
Entre los puntos requeridos se incluyen la presentación de un “plan de contingencia”, la “garantía de acceso” a clases para docentes que no adhieran a las medidas de fuerza y la implementación de modalidades alternativas para recuperar contenidos.
Desde el Gobierno sostuvieron que “el sostenimiento financiero exige la operatividad del sistema y la protección irrestricta del derecho de enseñar y aprender”. Además, calificaron la situación como de “especial gravedad” por el impacto directo sobre los estudiantes.
Respuesta desde el ámbito universitario
El pronunciamiento oficial generó una rápida reacción en el sistema de universidades. El vicerrector de la Universidad de Buenos Aires, Emiliano Yacobitti, cuestionó el planteo.
“Celebramos que por primera vez el Ministerio reconozca que en la Argentina no se está garantizando el derecho a la educación”, expresó en redes sociales.
Yacobitti atribuyó la situación al incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y sostuvo que “la garantía del derecho a enseñar y aprender requiere financiamiento por parte del Estado nacional”.
Cruce político y conflicto abierto
Desde el Gobierno, el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, también respondió a las críticas, según manifestó La Nación.
El funcionario cuestionó a sectores del sistema universitario y señaló que “la burocracia política de las universidades públicas” busca desestabilizar al Ejecutivo.
El conflicto en las universidades se da en un contexto de reclamos por presupuesto y condiciones salariales, y tendrá un nuevo capítulo con la convocatoria a una marcha federal universitaria prevista para el 12 de mayo.