La separación entre Wanda Nara y Martín Migueles se confirmó después de varias semanas de rumores. La conductora de MasterChef había evitado pronunciarse públicamente hasta que, en una conversación privada con su exesposo Maxi López, decidió admitir el final de la relación y autorizarlo a contarlo. El gesto disipó las versiones y abrió un nuevo capítulo en un tema que llevaba días instalado en la agenda mediática nacional.
La ruptura se produjo luego de un cierre de 2025 marcado por conflictos alrededor de Migueles, quien enfrentó complicaciones legales y rumores de infidelidad que generaron malestar en el entorno de la empresaria.
Si bien la mediática intentó mantener un perfil más reservado, la situación derivó en un deterioro emocional que trascendió el plano íntimo.
Malestar durante las grabaciones
En el ciclo SQP, Ximena Capristo aportó información vinculada al clima laboral dentro de Telefe. Según relató, autoridades del canal observaron que la conductora no atravesaba un buen momento. La panelista afirmó que la describieron como “infumable”, palabra utilizada para dar cuenta de su humor y su falta de predisposición en algunos momentos del rodaje. También señaló que, frente a ese escenario, la producción decidió no dejarla sola y acompañarla durante toda la jornada.
El testimonio fue complementado por la conductora Carla Conte, quien recordó que “es muy difícil estar en un mal estado anímico y tener que trabajar”. Para presentadora, la televisión demanda frescura y dinamismo y, en un contexto de separación, esas exigencias pueden resultar difíciles de sostener.
El vínculo con Maxi López también aportó señales sobre el trasfondo emocional. Según relató el exfutbolista, durante una grabación recibió reproches por celular y recién entonces supo del final de la relación. López indicó que ella lo autorizó a contar lo sucedido y que el enojo tenía relación directa con el conflicto afectivo.
Mientras tanto, el entorno reconoce que Wanda Nara continúa trabajando y cumpliendo compromisos profesionales, aunque el proceso de separación no está cerrado. Se espera que en las próximas semanas la exposición mediática disminuya y que el conflicto pase a un plano más privado, permitiendo cierta recomposición tras un inicio de año marcado por turbulencias.