El costo directo de la construcción alcanzó los $2.254.981,82 por metro cuadrado durante junio, según el último relevamiento de la Asociación Pymes de la Construcción de la Provincia de Buenos Aires (Apymeco). El valor representa un nuevo máximo para la serie elaborada por la entidad.
El indicador registró un incremento mensual del 4,27%, acumuló una suba del 13,05% durante los primeros seis meses de 2026 y avanzó 25,69% frente al mismo período del año pasado. Los datos toman como referencia un edificio multifamiliar de 1.948 metros cuadrados, distribuido entre una planta baja y nueve pisos.
Medido en dólares, el costo llegó a US$1.503,32 por metro cuadrado, frente a los US$1.501,78 registrados en mayo. El aumento mensual fue de 0,10% y dejó al índice cerca de los máximos anteriores al salto cambiario de fines de 2023. Apymeco
La mano de obra impulsó el aumento
El principal factor detrás del encarecimiento de la construcción fue el costo laboral, que avanzó 7,65% durante junio. La variación estuvo relacionada con el acuerdo salarial homologado para el sector y la incorporación de sumas no remunerativas.
Los materiales registraron un incremento promedio del 2,77%. Los insumos para instalaciones sanitarias encabezaron las subas con un 20,37%, seguidos por el hierro redondo estriado, con 6,41%, y los ladrillos cerámicos, con 3,20%.
En sentido contrario, las griferías, los artefactos sanitarios y los porcelanatos no presentaron modificaciones. La evolución fue desigual entre los diferentes componentes necesarios para desarrollar una obra.
Qué gastos no están incluidos
Apymeco aclaró que la medición contempla únicamente los costos directos. El cálculo no incluye IVA, terreno, honorarios profesionales, gastos administrativos, estructura jurídica ni rentabilidad del desarrollador.
Por ese motivo, el precio final de una vivienda o un emprendimiento inmobiliario supera el valor de referencia. Los desarrolladores también deben considerar el financiamiento, la comercialización y otros costos asociados con cada proyecto.
El incremento se produce mientras la actividad de la construcción continúa alrededor de un 25% por debajo de los niveles de 2023, según la entidad. Desde entonces, el sector habría perdido aproximadamente 70.000 empleos directos, en un contexto marcado por la menor obra pública y la limitada disponibilidad de créditos hipotecarios.