El dólar en septiembre podría enfrentar una mayor presión por la menor demanda estacional de pesos, aunque analistas del mercado no proyectaron movimientos bruscos en la cotización. Las estimaciones para el tipo de cambio mayorista ubicaron el techo entre $1.520 y $1.570, según los distintos escenarios planteados.
El dólar mayorista había avanzado apenas 1,6% durante agosto, equivalente a $23,50. En lo que iba del año acumulaba una suba del 3,7%, unos $53,50, frente a una variación de precios superior al 20%.
Durante agosto, la intervención oficial en mercados alternativos, entre ellos futuros e instrumentos dólar linked, tuvo incidencia sobre el comportamiento del tipo de cambio. Los especialistas señalaron que esas operaciones contribuyeron a moderar el avance de la cotización.
Por qué podría aumentar la presión sobre el dólar
Septiembre suele presentar una menor demanda de pesos, situación que puede incrementar la búsqueda de dólares. A ese comportamiento estacional se suman las compras de divisas destinadas al ahorro y los pagos de tarjetas de crédito que se concentran durante los primeros días del mes.
El operador Gustavo Quintana explicó que “los ingresos desde el exterior se mantienen con un interesante volumen”, aunque advirtió que se observó un “mayor nivel de pagos al exterior en concepto de dividendos y utilidades, lo cual desbalanceó un poco el mercado”.
Andrés Reschini, de F2 Soluciones Financieras, sostuvo que “la demanda de pesos suele ser más débil y como contracara la oferta de divisas afloja”. Sin embargo, consideró que “no parece haber demasiadas señales como para pensar en un salto en la presión sobre el dólar”.
“Si alguna eventualidad de ese tipo llegara a ocurrir, creo que el Gobierno tiene cintura como para suavizar la volatilidad”, agregó Reschini.
Por su parte, el economista Gustavo Ber señaló que la demanda privada podría permanecer relativamente estable siempre que no aparecieran señales negativas en el escenario político.
“La demanda privada podría mantenerse relativamente estable, en caso de no haber señales negativas a nivel político. Esto se debe a que se vienen acelerando los tiempos electorales y, de ahí, la incertidumbre sobre dicho proceso”, explicó.
La dolarización de carteras antes del año electoral
Federico Glustein planteó que durante septiembre podría profundizarse la dolarización de las carteras ante la proximidad del año electoral.
El economista señaló que existe liquidez en pesos que podría acompañar una reducción de las tasas, aunque también podría dirigirse hacia instrumentos relacionados con la evolución del dólar ante una menor rentabilidad de las estrategias de carry trade.
Glustein sostuvo que podría registrarse un incremento de la demanda de opciones vinculadas al dólar o atadas al movimiento de la cotización de la moneda estadounidense.
En paralelo, el mercado también siguió de cerca el comportamiento de la oferta de divisas. Reschini destacó el aporte del sector energético y las mejores cotizaciones de los commodities agrícolas.
“El dólar sigue traccionando la oferta del sector energético y a eso se le suman mejores cotizaciones de commodities del agro, así que no veo sobresaltos en el camino en septiembre”, manifestó.
Hasta dónde podría subir el dólar en septiembre
Las estimaciones de los especialistas mostraron diferencias sobre el nivel que podría alcanzar el dólar mayorista durante septiembre.
Quintana proyectó que la cotización podría moverse entre $1.490 y $1.520 durante el mes. Además, consideró que las intervenciones oficiales observadas durante agosto podrían mantenerse, al menos, durante las primeras dos semanas.
“Toda suba del precio del dólar alienta una mayor demanda, que trata de anticipar mayores incrementos y, al mismo tiempo, estimula la retención de los que tienen para vender por la misma razón”, explicó.
El operador agregó: “Es difícil hacer pronósticos, pero no creo que haya cambios significativos en el escenario actual ni subas espiralizadas de los precios”.
Reschini, en tanto, consideró difícil determinar un valor exacto, pero estimó que, si no aparecían factores inesperados, el dólar no superaría los $1.550.
“Creo que el Gobierno busca no apreciar más la moneda. Por eso, entra en juego lo que suceda con las monedas de los principales socios comerciales. Si tiene éxito y no hay sorpresas, no lo veo por encima de los $1.550”, indicó.
Proyecciones de hasta $1.570
Glustein ubicó su estimación en un rango algo superior y proyectó para septiembre un dólar mayorista de entre $1.540 y $1.570 en promedio.
El economista también mencionó al escenario político como uno de los factores que podrían incidir sobre la demanda de moneda estadounidense. “La cuestión política juega su papel y, si el Gobierno pierde algunas batallas legislativas o tiene errores de gestión, puede alimentar la demanda de dólares”, señaló.
Ber, por su parte, consideró que un movimiento gradual de la cotización en línea con la inflación podría favorecer las compras de divisas del Banco Central y contribuir al fortalecimiento de las reservas.
De esta manera, las proyecciones relevadas para septiembre ubicaron al dólar mayorista en distintos rangos: Quintana estimó valores de entre $1.490 y $1.520; Reschini planteó que podría mantenerse por debajo de $1.550 si no se producían sorpresas; y Glustein proyectó un promedio mensual de entre $1.540 y $1.570.