Una doble tragedia vial en Salta conmocionó a la provincia durante la madrugada del domingo, cuando un conductor de 24 años, que según testigos manejaba en aparente estado de ebriedad, atropelló y mató a un ciclista y luego murió tras chocar de frente contra otro vehículo. Los dramáticos hechos se registraron sobre la Ruta Nacional 68, en la zona del Valle de Lerma.
El primer siniestro ocurrió cerca de las 6 de la mañana, a la altura del kilómetro 160, en inmediaciones de La Merced. De acuerdo a la información oficial, el joven embistió a un hombre de aproximadamente 30 años que circulaba en bicicleta en el mismo sentido. Producto del fuerte impacto, el ciclista falleció en el acto.
Lejos de detenerse para asistir a la víctima, el conductor continuó su marcha. Así lo confirmó el director general de Seguridad Vial de la provincia, Adrián Sánchez Rosado, quien brindó detalles sobre la secuencia fatal.
Huida y choque frontal fatal
Tras escapar del primer accidente, el conductor recorrió alrededor de ocho kilómetros hasta protagonizar un segundo choque. El hecho ocurrió en la denominada “curva de Sumalao”, también sobre la Ruta 68, donde impactó de frente contra un Volkswagen Gol Trend.
Como consecuencia del violento choque, el joven murió en el lugar debido a las graves heridas sufridas. Según indicaron las autoridades, no llevaba colocado el cinturón de seguridad al momento de la colisión.
En el otro vehículo viajaba una mujer de aproximadamente 40 años, que se dirigía hacia la ciudad de Salta para trabajar. La conductora resultó con una triple fractura en su pierna izquierda y permanece internada, estable y fuera de peligro.
Investigación y testimonios
En un primer momento, la policía provincial investigó ambos hechos por separado. Sin embargo, tras las primeras pericias y el análisis de los horarios y características de los vehículos involucrados, se determinó que los dos siniestros fueron provocados por la misma persona, indicó Clarín.
“Se puede presumir que hubo alta velocidad por el estado de los dos vehículos luego del siniestro. También se presume, por declaración de testigos, que el conductor conducía bajo los efectos del alcohol, debido a que por diferentes tramos manejó en zigzag”, manifestó Sánchez Rosado.
Testigos que se encontraban en la zona señalaron que, al momento de ser asistido tras el segundo choque, el joven presentaba un fuerte aliento etílico. La doble tragedia vial en Salta volvió a poner en debate la problemática del consumo de alcohol al volante y sus consecuencias devastadoras en las rutas argentinas.