Sociedad

Crisis en el frigorífico creador de Paty: inició un concurso preventivo de acreedores

La familia Lowenstein confirmó que Frigorífico General Pico inició un concurso preventivo de acreedores tras fracasar las negociaciones para la venta o alquiler de la compañía.

1 de Abril de 2026
Apuntó a un grupo financiero accionista por trabar su reestructuración. Ezequiel Putruele

REDACCIÓN ELONCE

La familia Lowenstein, los dueños de Frigorífico General Pico, reconocida en la industria nacional por haber sido parte de la fundación de la icónica marca de hamburguesas Paty, confirmó el inicio del proceso de concurso preventivo de acreedores luego de que fracasaran las negociaciones para la venta o alquiler de la compañía.

El frigorífico, situado en Trenel, La Pampa, contaba con un plantel de 450 empleados, pero a mitad de febrero avanzó con el despido de cerca de 200 trabajadores. La situación financiera es delicada: tiene deudas que ascienden a unos $24.000 millones, además de compromisos con proveedores, y registra 1152 cheques rechazados en los registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA) por un total de $15.800 millones.

A través de una nota firmada por el presidente Ernesto “Tito” Lowenstein y el vicepresidente Alan Lowenstein, la empresa comunicó que las tratativas con un grupo inversor europeo no lograron avanzar hacia un acuerdo que permitiera sostener la operación.

 

Obstáculos de un acreedor y opciones rechazadas

En este sentido, los directivos apuntaron directamente a un grupo financiero que actúa como accionista y acreedor, al que acusaron de haber obstaculizado de manera reiterada distintas alternativas para garantizar la continuidad del frigorífico.

“Esto fue limitando las posibilidades de alcanzar una solución sin intervención judicial”, sostuvieron los empresarios, quienes remarcaron que dicho acreedor contaba con acceso pleno a la información financiera y participó del análisis de las distintas alternativas. Entre las opciones presentadas hubo propuestas de terceros con esquemas de explotación a largo plazo, incluida una alternativa cercana a los US$ 40 millones mediante un leasing a ocho años, además de ofertas de pago inmediato. Sin embargo, ninguna fue aceptada, y el grupo cuestionado tampoco acercó propuestas superadoras.

Ante este escenario, indicaron que el concurso preventivo busca “ordenar las obligaciones de la empresa” y generar un marco institucional que permita evaluar nuevas opciones para reactivar la actividad.

 

Perspectiva familiar y compromiso con los trabajadores

Desde la compañía destacaron que se trata de una empresa familiar y que sus socios acompañaron el desarrollo con inversiones propias, particularmente en la planta de Trenel, considerada el principal activo productivo.

 

Pese a la crisis, aseguraron que continuarán trabajando para reactivar la operación en el corto plazo, con el objetivo de "preservar las fuentes de trabajo" y sostener el impacto económico y social que la actividad genera en la región. La familia Lowenstein enfatizó su compromiso con los empleados y la comunidad, buscando alternativas que permitan mantener la continuidad de la empresa.

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