REDACCIÓN ELONCE
Avanza la investigación por el crimen de Esteban Daian Bernal, el interno de 24 años que fuera asesinado en la noche del martes en la Unidad Penal Nº1 de Paraná. Los primeros indicios de la investigación por el cruento hecho de sangre apuntan a Josué Nahuel Quiroga, también de 24 años. Así lo confirmó a Elonce Alejandro Mondragón, inspector general y jefe de la División Principal Cuerpo Penitenciario.
El funcionario penitenciario precisó que el episodio se produjo alrededor de las 20:30 del martes, cuando tres internos regresaban del establecimiento educativo que funciona dentro de la cárcel. Al llegar a inmediaciones del pabellón 14, dos de ellos comenzaron a enfrentarse a golpes de puño.
“Los tres internos caminaban juntos. Uno continuó y los otros dos comenzaron una pelea a golpes de puño y, en la lucha, un interno le propina una puñalada a la altura del pecho al otro. Si bien el interno fue inmediatamente trasladado al hospital por personal penitenciario, falleció”, relató Mondragón.
El cuchillo fue arrojado desde el pabellón 14
Una de las principales incógnitas después del homicidio era cómo uno de los presos había conseguido un arma blanca dentro de la cárcel. Mondragón explicó que los internos habían sido requisados al ingresar y salir de la escuela y reveló que el cuchillo fue arrojado desde el pabellón 14 durante el recorrido.
“Los internos venían de la escuela y son requisados al entrar y al salir. Cuando llegaron a la altura del pabellón 14, desde ese pabellón le arrojaron un cuchillo de uso doméstico al interno”, afirmó.
De acuerdo con su relato, el arma llegó a manos de Josué Quiroga durante la secuencia que terminó con el crimen. Ante la consulta sobre las características del elemento, Mondragón confirmó que se trató de un cuchillo de uso doméstico, similar a los utilizados habitualmente para comer.
La revelación abrió otro aspecto dentro de la investigación: determinar quién arrojó el arma y en qué circunstancias llegó hasta el interno que protagonizaba la pelea. La causa quedó en manos de la fiscal Paola Farinó.
“Era insospechable que iba a tener este desenlace”
Otro de los aspectos que llamó la atención fue que, según las autoridades penitenciarias, no existían antecedentes conocidos de conflictos entre Bernal y Quiroga que permitieran anticipar un enfrentamiento de esas características.
Mondragón explicó que la cárcel lleva un seguimiento de los problemas de convivencia entre internos para evitar que presos enfrentados coincidan en determinados espacios. “Cuando hay problemas, el personal detecta los inconvenientes de convivencia y trata de que no se crucen”, sostuvo.
En este caso, sin embargo, aseguró que no existía una alerta previa. Los involucrados concurrían a la misma escuela dentro del penal y habían compartido actividades durante el ciclo lectivo. “Los internos venían los tres conversando juntos. Hace mucho tiempo que comparten; desde el inicio del ciclo lectivo han compartido el aula. Era insospechable que iba a tener este desenlace”, manifestó Mondragón.
Los delitos por los que estaban condenados
El funcionario también brindó detalles sobre la situación judicial de ambos presos. Quiroga, señalado como el agresor, cumplía una condena de cuatro años y medio por robo agravado.
Bernal, en tanto, se encontraba cumpliendo una pena de tres años y medio vinculada al narcomenudeo.
Mondragón explicó a Elonce que dentro de la cárcel pueden surgir conflictos originados antes del ingreso de los detenidos al establecimiento. Señaló que buena parte de la población penitenciaria procede de Paraná, aunque también hay personas provenientes de Concordia y otros puntos de Entre Ríos.
“Existen a veces problemas que ya son acarreados desde el lugar donde viven, donde nacieron o convivieron. Hay problemas de barrios que vienen de antes de ingresar a la unidad penal”, explicó. No obstante, aclaró que hasta el momento no se había detectado una situación previa de ese tipo entre los dos involucrados en este caso.
La pelea quedó registrada por las cámaras
Tras el homicidio tomó intervención la fiscal de turno, Paola Farinó, quien dispuso distintas medidas para reconstruir la secuencia y establecer responsabilidades.
Personal de Criminalística de la Policía de Entre Ríos concurrió a la Unidad Penal Nº1 y realizó las pericias correspondientes. Además, se secuestró el cuchillo utilizado durante el ataque.
Un elemento considerado relevante para la investigación serán las cámaras de seguridad del penal, ya que el enfrentamiento ocurrió en un sector bajo vigilancia. “Se secuestró el elemento punzante y también las cámaras de seguridad, el registro fílmico donde quedó grabada toda la secuencia de lo que pasó”, confirmó Mondragón.
Las imágenes permitirán analizar desde el inicio del enfrentamiento hasta el momento en que fue arrojada el arma y se produjo la agresión mortal.
Qué ocurrió con el interno acusado
Después del homicidio, Quiroga fue retirado de la Unidad Penal Nº1 para evitar nuevos incidentes y quedó a disposición de la investigación judicial. “El agresor fue trasladado anoche mismo a la Alcaidía de la Policía, a la espera de la investigación que está a cargo de la Fiscalía”, detalló el jefe penitenciario.
Mondragón adelantó que, una vez que finalicen las primeras actuaciones judiciales que requieren su presencia, el interno probablemente sea destinado a otro establecimiento penitenciario.
La Fiscalía deberá ahora determinar su situación procesal por la muerte de Bernal y avanzar también sobre las circunstancias en las que el cuchillo llegó a sus manos.
Más de 1.050 internos en la Unidad Penal Nº1
Durante la entrevista con Elonce, Mondragón también aportó un dato sobre la población alojada actualmente en la principal cárcel de Paraná. Según precisó, la Unidad Penal Nº1 alberga aproximadamente 1.057 internos, mientras que su capacidad declarada es de alrededor de 1.000 personas.
De esta manera, el establecimiento se encontraba con unos 57 internos por encima de esa capacidad, según las cifras proporcionadas por el propio funcionario penitenciario.
La investigación por el homicidio continuaba bajo las directivas de la fiscal Farinó, con el análisis de las filmaciones, las declaraciones y las pericias realizadas sobre el arma secuestrada. Uno de los puntos centrales será establecer quién arrojó el cuchillo desde el pabellón 14 y qué participación tuvo en la secuencia que terminó con la muerte de Bernal.