Los créditos hipotecarios UVA continúan disponibles durante octubre de 2026 y quienes busquen financiar la compra de una vivienda deberán prestar especial atención a dos variables: los ingresos exigidos por cada banco y el monto que representará la primera cuota.
Las condiciones varían considerablemente entre las entidades. Algunos bancos establecen directamente un ingreso mínimo, mientras que otros determinan la capacidad crediticia principalmente mediante la relación entre el valor de la cuota y los ingresos familiares.
Entre las entidades que fijan un piso salarial, Credicoop exige ingresos superiores a $3.500.000, mientras que Supervielle solicita más de $3.000.000.
Cuánto hay que ganar para pedir un crédito UVA
Santander establece un ingreso mínimo de $2.240.000 para los préstamos destinados a la adquisición de una vivienda permanente.
BBVA, en tanto, exige ingresos equivalentes a por lo menos cuatro Salarios Mínimos, Vitales y Móviles. Con un salario mínimo de $383.800, el requisito se ubicó en aproximadamente $1.535.200.
En ICBC, el piso informado es de $1.400.000, mientras que Banco del Sol y Banco Patagonia establecen ingresos mínimos de alrededor de $1.000.000.
Sin embargo, superar esos valores no implica automáticamente que el banco apruebe el préstamo. Las entidades también evalúan el monto solicitado, los antecedentes crediticios y, especialmente, qué porcentaje de los ingresos representará la cuota.
La cuota no debería superar el 25% de los ingresos
Uno de los parámetros utilizados para determinar la capacidad de pago establece que la primera cuota no debe representar más del 25% de los ingresos familiares.
En términos prácticos, el grupo familiar debería demostrar ingresos equivalentes a por lo menos cuatro veces el valor de la cuota mensual.
Por ejemplo, para afrontar una primera cuota de $500.000, deberían acreditarse ingresos cercanos a $2.000.000 mensuales. Si la cuota alcanza los $700.000, los ingresos necesarios ascenderían a unos $2.800.000.
Cuánto se paga por un préstamo de 30.000 dólares
Las diferencias entre bancos también aparecen al comparar las primeras cuotas para un financiamiento equivalente a 30.000 dólares.
Según los valores relevados para octubre, en el Banco Nación la primera cuota ronda los $293.280, mientras que en Banco Ciudad asciende a $306.882.
En BBVA, el desembolso inicial se ubica en aproximadamente $317.793, mientras que para ICBC alcanza los $349.650.
En tanto, para Credicoop, Comafi, Santander, Supervielle, Galicia, Macro y Patagonia, la primera cuota considerada para un financiamiento de ese monto ronda los $366.147.
De esta manera, tomando exclusivamente como referencia una relación cuota-ingreso máxima del 25%, una cuota inicial de $293.280 requeriría ingresos familiares cercanos a $1,17 millones, mientras que una de $366.147 elevaría esa referencia a aproximadamente $1,46 millones.
Por qué las cuotas UVA pueden aumentar
Un aspecto central de estos préstamos es que la deuda y las cuotas se encuentran vinculadas a la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA).
El valor de la UVA se actualiza en función del Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), relacionado con la evolución de los precios. Por ese motivo, el monto expresado en pesos de las cuotas puede modificarse durante la vida del préstamo.
Además de los ingresos, los bancos aplican diferentes tasas, plazos máximos, porcentajes de financiación y condiciones según si el solicitante acredita o no su sueldo en la entidad.
Por esa razón, antes de iniciar una solicitud resulta necesario consultar las condiciones vigentes y utilizar los simuladores oficiales de cada banco, ya que el monto final de la primera cuota y los ingresos requeridos dependerán de cada operación.