Sociedad A pocos días de cumplir 62 años

Cotapa: de la quiebra a la recuperación, la historia de una empresa que volvió a ser de quienes nunca la abandonaron

Cotapa protagonizó uno de los procesos de recuperación empresarial más emblemáticos de Entre Ríos. Tras la quiebra, los trabajadores sostuvieron la producción, reactivaron la histórica láctea, expandieron sus ventas y ahora, la cooperativa quedó definitivamente en sus manos.

2 de Julio de 2026
Cotapa: de la quiebra a la empresa recuperada. (Elonce).

REDACCIÓN ELONCE

Los trabajadores de la cooperativa Cotapa escribieron este jueves, el capítulo más importante de una historia que parecía destinada al cierre definitivo, dio cuenta Elonce. Lo que comenzó como una de las crisis empresariales más profundas de la industria láctea entrerriana, terminó convirtiéndose en un caso emblemático de recuperación productiva, resistencia, esfuerzo de los trabajadores y cooperativismo: la Justicia confirmó que la histórica empresa quedó en manos de la cooperativa integrada por sus propios empleados, quienes durante más de tres años sostuvieron la producción mientras atravesaban el proceso de quiebra.

 

La resolución judicial puso punto final a un largo camino iniciado en 2022, cuando la firma quedó paralizada por una profunda crisis económica y financiera. En aquel momento, decenas de trabajadores quedaron sin empleo, sin indemnizaciones y sin certezas sobre el futuro de una marca que durante décadas formó parte de la identidad productiva de Paraná y de Entre Ríos.

 

Lejos de resignarse, los empleados decidieron permanecer en la planta ubicada sobre avenida Almafuerte y conformaron una cooperativa de trabajo. Esa determinación marcó el inicio de una recuperación inédita: con autorización judicial, comenzaron lentamente a poner nuevamente en funcionamiento las instalaciones, reparar equipos y volver a elaborar productos lácteos.

 

De una planta paralizada a una empresa en marcha

 

Cuando los trabajadores ingresaron nuevamente a la fábrica, el panorama era complejo. Las máquinas acumulaban años sin funcionar, la infraestructura presentaba un importante deterioro y prácticamente, no existían recursos para invertir.

 

Sin embargo, el conocimiento técnico acumulado durante décadas permitió comenzar la recuperación. Los propios operarios repararon equipos, reorganizaron los sectores productivos y fueron reincorporando líneas de elaboración que habían quedado fuera de servicio.

 

El objetivo inicial fue sencillo pero trascendental: volver a producir. Primero llegaron algunos productos básicos, luego comenzaron a recuperarse nuevas líneas y, con el paso de los meses, la planta volvió a fabricar leche fluida, leche larga vida, leche en polvo, yogures, dulce de leche y crema, mientras proyectaba sumar nuevos alimentos a su catálogo.

 

La marca sobrevivió gracias al trabajo

 

Uno de los principales activos que conservó la cooperativa fue el enorme reconocimiento que tenía Cotapa entre los consumidores. La marca seguía siendo sinónimo de tradición para miles de familias, pero recuperar la confianza del mercado exigía mucho más que un nombre conocido. Era necesario reconstruir toda la estructura comercial prácticamente desde cero.

 

Los trabajadores comenzaron con un punto de venta, luego incorporaron nuevos espacios comerciales y fueron ampliando gradualmente, su presencia en Paraná. A los tradicionales locales, se sumaron puestos en el Mercado Sud, en la Feria de Salta y Nogoyá, el histórico comercio de avenida Almafuerte, volvió a ser administrado directamente por la cooperativa y posteriormente, inauguraron un nuevo local en barrio San Agustín, dio cuenta Elonce.

 

El crecimiento llegó también fuera de Entre Ríos

 

Mientras la empresa recuperaba presencia en el mercado local, también avanzaba en un objetivo más ambicioso: volver a comercializar sus productos fuera de la provincia.

 

La cooperativa logró que su línea de productos de larga vida llegara a unas 14 provincias argentinas, demostrando que la recuperación no se limitaba únicamente a mantener abierta la planta, sino que comenzaba a consolidar un verdadero proceso de crecimiento comercial, basado en la fuerza, la resistencia y el esfuerzo de sus trabajadores.

 

Ese desarrollo, permitió además pensar en nuevas inversiones. Entre los proyectos figuraban la reconexión del gas natural para reducir costos industriales, la incorporación de maquinaria, la ampliación de las líneas de producción y la posibilidad de abrir mercados internacionales mediante futuras exportaciones.

 

La recuperación también tuvo un fuerte impacto social en la capital entrerriana. La cooperativa comenzó a incorporar nuevos trabajadores mediante convenios con otras organizaciones cooperativas, fortaleciendo el empleo y demostrando que la empresa volvía a generar oportunidades laborales.

 

Una propuesta para comprar la empresa

 

Mientras la producción seguía creciendo, los trabajadores avanzaban paralelamente, en el proceso judicial para adquirir definitivamente, los activos de la emblemática cooperativa quebrada.

Durante 2025 presentaron una primera propuesta, que posteriormente, fue reformulada tras distintas observaciones del síndico y de organismos vinculados al concurso.

 

En marzo de este año, la cooperativa presentó una oferta considerada superadora. Entre los cambios más importantes, figuraban la reducción del plazo de pago de ocho a cuatro años, una mejora en las condiciones económicas ofrecidas a los acreedores y el compromiso de cancelar obligaciones, utilizando tanto recursos propios como créditos laborales que pertenecían a los propios trabajadores.

La decisión que cambió la historia

 

La audiencia judicial permitió exponer la propuesta ante los acreedores y abrió el camino para la resolución definitiva, publicó Elonce. Los integrantes de la cooperativa defendieron, durante todo el proceso, que su proyecto ofrecía mayores garantías que un eventual remate de los bienes, ya que aseguraba la continuidad de la producción, preservaba las fuentes laborales y permitía cancelar las deudas en mejores condiciones para los acreedores.

Finalmente, este jueves, y a 10 días de cumplir 62 años, llegó la noticia esperada: la Justicia confirmó la adquisición de la empresa por parte de la cooperativa de trabajadores, poniendo fin al proceso concursal y otorgando seguridad jurídica, al proyecto que ellos mismos, habían sostenido durante más de tres años.

Sesenta y dos años con nuevos desafíos

 

La confirmación judicial coincidió con un momento de expansión para la histórica láctea. A pocos días de su 62º aniversario, la cooperativa había celebrado el crecimiento alcanzado desde el inicio de la recuperación.

 

Además de ampliar su presencia territorial en Paraná, continuó desarrollando programas educativos que permiten a estudiantes conocer el proceso industrial de elaboración de productos lácteos y fortaleció el vínculo con la comunidad mediante promociones y nuevos puntos de venta.

 

Hoy, aquella empresa que atravesó concursos preventivos, estatizaciones parciales, privatizaciones, cesación de pagos y finalmente la quiebra volvió a proyectarse hacia el futuro con un modelo completamente distinto: el de una empresa gestionada por quienes durante décadas trabajaron en ella.

La historia reciente de Cotapa ya no se explica, únicamente, por sus dificultades financieras. También se convirtió en un ejemplo de recuperación productiva, de organización cooperativa y de perseverancia de los trabajadores.

 

La fábrica que estuvo al borde del cierre definitivo logró volver a producir, recuperar mercados, generar empleo y, finalmente, regresar a manos de quienes nunca dejaron de creer que era posible salvarla: sus trabajadores.

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