La inmunoterapia contra el cáncer de hígado podría potenciarse mediante el bloqueo de una proteína asociada al crecimiento tumoral, según un estudio liderado por científicos argentinos. La investigación identificó un mecanismo biológico que podría contribuir a superar una de las principales limitaciones actuales de estos tratamientos.
El trabajo fue encabezado por investigadores del Instituto de Investigaciones en Medicina Traslacional (IIMT) de la Universidad Austral y el CONICET, junto con científicos de Argentina, España y Alemania. Los resultados fueron publicados en la revista científica Molecular Therapy Oncology.
La investigación se concentró en el hepatocarcinoma, el tipo más frecuente de cáncer primario de hígado y una de las principales causas de muerte por cáncer a nivel mundial. Aunque la inmunoterapia modificó el tratamiento de numerosos tumores, en este caso menos de un tercio de los pacientes obtiene respuestas objetivas.
Qué descubrieron los investigadores
Los científicos estudiaron la proteína SMYD2, que se encuentra aumentada en distintos tipos de cáncer y participa en procesos relacionados con el crecimiento tumoral. Mediante muestras de pacientes, cultivos celulares y modelos animales comprobaron que presenta una elevada actividad en las regiones tumorales.
Además, observaron que SMYD2 está vinculada con mecanismos que favorecen la progresión del cáncer y la supresión de la respuesta inmunológica. Al bloquear farmacológicamente esta proteína, los investigadores detectaron una reducción significativa del tamaño de los tumores y un microambiente tumoral favorable para una respuesta inmune más activa.
También disminuyeron señales biológicas relacionadas con la resistencia a la inmunoterapia. Uno de los resultados centrales fue que la inhibición de SMYD2 mejoró la eficacia de los tratamientos anti-PD-1, una de las principales estrategias de inmunoterapia utilizadas actualmente.
Una nueva posibilidad terapéutica
En los modelos experimentales, la combinación del bloqueo de SMYD2 con la inmunoterapia anti-PD-1 logró una respuesta antitumoral superior a la obtenida cuando cada estrategia fue utilizada por separado.
Según los investigadores, los resultados sugieren que SMYD2 podría convertirse en un nuevo blanco terapéutico para aumentar la efectividad de la inmunoterapia, especialmente frente a tumores resistentes a estos tratamientos.
Los hallazgos todavía son preclínicos y deberán validarse mediante estudios clínicos antes de determinar su aplicación en pacientes. Sin embargo, el avance abre una nueva línea de investigación para desarrollar tratamientos más eficaces contra uno de los cánceres de peor pronóstico.