La construcción de casas de madera en Argentina comenzó a ganar protagonismo como una alternativa a los sistemas tradicionales de ladrillo y hormigón. El aumento de los costos de obra, la necesidad de acortar los tiempos de ejecución y la búsqueda de viviendas con mayor eficiencia energética impulsaron el interés por estas tecnologías, cuyos valores parten de los 900 dólares por metro cuadrado.
Según referencias del sector, una vivienda de construcción tradicional tiene un costo aproximado de 1.600 dólares por metro cuadrado, mientras que las opciones industrializadas en madera pueden comenzar en 900 dólares. La diferencia inicial alcanza el 44%, aunque depende de las características del proyecto, los materiales utilizados y las terminaciones.
Además del precio, una de las principales ventajas es la rapidez. Mientras una vivienda convencional puede demandar entre 10 y 12 meses de trabajo, determinados sistemas de construcción en madera permiten completar proyectos en períodos de tres a cinco meses.
Cuánto cuesta construir una casa de madera
Los valores varían considerablemente según la tecnología elegida y el nivel de terminación. De acuerdo con especialistas consultados por Ámbito, las viviendas industrializadas pueden costar entre 900 y 2.500 dólares por metro cuadrado, aunque algunas estimaciones ubican el promedio alrededor de los 1.500 dólares.
Mariano Asensio, director de Construlab, explicó que el principal ahorro no siempre se encuentra en los materiales, sino en la productividad y la organización del trabajo.
“Más allá del costo de los materiales, el principal ahorro de estos sistemas constructivos se encuentra en los tiempos de ejecución y en una mayor previsibilidad de la obra”, señaló.
La fabricación anticipada de componentes permite reducir desperdicios, optimizar la mano de obra y disminuir los imprevistos. En determinados proyectos, los plazos pueden acortarse entre un 50% y un 60%.
Los sistemas más utilizados para construir con madera
Existen diferentes tecnologías que permiten adaptar la construcción a las necesidades de cada vivienda. Entre las principales aparecen el wood frame, los paneles SIP, el sistema de poste y viga y el Mass Timber.
Vicente Mazzitelli, integrante del Instituto de la Construcción con Madera (ICM), explicó que el wood frame utiliza pequeñas piezas de madera para conformar paredes, entrepisos y techos. Por su versatilidad y bajo peso, resulta adecuado para viviendas familiares, ampliaciones y edificaciones de poca altura.
Los paneles SIP, por su parte, combinan placas estructurales con un núcleo aislante. Esta tecnología permite acelerar el montaje y mejorar el comportamiento térmico de la vivienda.
El sistema de poste y viga utiliza columnas y vigas de mayores dimensiones, lo que facilita la construcción de ambientes amplios y espacios abiertos.
En tanto, el Mass Timber comprende tecnologías de madera maciza industrializada, como CLT y GLT, utilizadas para desarrollar estructuras de mayor escala e incluso edificios de varios pisos.
Ahorro energético y mayor eficiencia térmica
Otro de los aspectos destacados por los especialistas fue la capacidad de aislamiento térmico que ofrecen las viviendas de madera cuando están correctamente diseñadas.
Según Asensio, una construcción con una envolvente adecuada puede generar ahorros de hasta un 40% en los consumos destinados a calefacción y refrigeración.
La madera presenta una conductividad térmica menor que materiales como el acero y el hormigón. Además, los sistemas industrializados permiten incorporar aislantes dentro de las paredes y cubiertas.
Sin embargo, los especialistas aclararon que el desempeño energético depende de la calidad de los materiales, las características del proyecto y la correcta instalación de los componentes.
La durabilidad también está relacionada con el mantenimiento. La protección contra la humedad, la ventilación y los tratamientos para prevenir insectos y hongos resultan fundamentales para conservar las estructuras.
Por qué crece el interés en Argentina
Daniel Vier, secretario general de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA), vinculó el crecimiento del sector con nuevas prioridades entre quienes buscan construir una vivienda.
“La velocidad de ejecución, el comportamiento energético y el impacto ambiental comenzaron a ocupar un lugar más importante entre las variables que consideran arquitectos, desarrolladores y particulares”, expresó en declaraciones a Ámbito.
Por su parte, Martín Welbers, titular de Maderera Newton, señaló que las consultas comerciales aumentaron considerablemente durante los últimos años.
“Hace algunos años las consultas que llegaban sobre proyectos bajo estos sistemas de construcción eran casos puntuales y aisladas y hoy afortunadamente ya son diarias y frecuentes”, sostuvo.
El empresario destacó que la mayor conciencia ambiental, la rapidez de ejecución, la flexibilidad arquitectónica y el confort interior impulsaron el interés por estas viviendas.
Los desafíos de la construcción en madera
A pesar de sus ventajas, la expansión de estos sistemas todavía enfrenta dificultades relacionadas a su resistencia, durabilidad y seguridad frente a incendios.
Los especialistas señalaron que las tecnologías actuales permiten desarrollar viviendas con prestaciones comparables a las construcciones tradicionales, siempre que se respeten las normas técnicas y se realice una ejecución adecuada.
También remarcaron la necesidad de ampliar la capacitación de arquitectos, ingenieros, técnicos e instaladores, además de mejorar la disponibilidad de madera estructural certificada.
Desde el sector industrial consideraron que el crecimiento de estas tecnologías podría generar nuevas oportunidades para la producción forestal argentina, agregar valor a la materia prima y fomentar empleo especializado.