Brasil puso en marcha la construcción del puente marítimo más largo de Sudamérica, una megaobra que conectará la ciudad de Salvador con la isla de Itaparica, en el estado de Bahía. El proyecto tendrá una extensión de 12,4 kilómetros y se prevé que esté terminado en junio de 2031.
El inicio de los trabajos fue encabezado por el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, durante una ceremonia realizada en Vera Cruz, en la isla de Itaparica.
Una vez finalizado, el puente superará en longitud sobre el mar al histórico puente Río-Niterói.
La infraestructura demandará una inversión de 11.600 millones de reales, equivalente a unos US$2.220 millones. El proyecto se desarrolla bajo una asociación público-privada entre el Gobierno del estado de Bahía y un consorcio chino integrado por China Communications Construction Company (CCCC) y China Civil Engineering Construction Corporation (CCECC).
Cómo será el nuevo puente de Brasil
El puente tendrá cuatro carriles y alcanzará una altura de 82 metros sobre el nivel del mar, una característica necesaria para permitir el paso de embarcaciones de gran calado hacia el puerto de Salvador.
Antes del inicio de la construcción se realizaron trabajos de preparación que incluyeron la perforación de 105 pozos, con cimientos que llegarán hasta los 67 metros de profundidad en el canal central.
El proyecto no se limitará al puente. También contempla túneles, viaductos de conexión con la Vía Expressa de Salvador y la duplicación de distintos tramos viales en la isla de Itaparica.
Una conexión estratégica para Bahía
Las autoridades brasileñas proyectan que la nueva conexión beneficiará directamente a unos 10 millones de personas distribuidas en aproximadamente 250 municipios del nordeste del país.
El puente permitirá mejorar la conexión entre Salvador y el litoral sur de Bahía, una zona caracterizada por su actividad turística y comercial. Según las estimaciones oficiales, el nuevo recorrido permitirá reducir los tiempos de traslado en cerca de dos horas y tendrá una circulación aproximada de 28.000 vehículos por día.
La infraestructura será operada y mantenida durante 35 años por el concesionario responsable del proyecto, mientras que el financiamiento estará compuesto en un 47% por aportes de las empresas chinas y en un 53% por el Estado brasileño y la administración regional.
El cronograma oficial establece que los trabajos deberán concluir en junio de 2031. El proyecto también incluye medidas de monitoreo ambiental y busca generar una nueva conexión estratégica para una de las regiones turísticas más importantes de Bahía.