La selección de Bolivia atraviesa una preocupante sequía ofensiva y, de cara al repechaje rumbo al Mundial 2026 frente a Surinam, analiza una alternativa poco habitual: la nacionalización del delantero argentino Braian Guille, actualmente jugador de Olimpo de Bahía Blanca.
La posibilidad fue confirmada por el entrenador Óscar Villegas en diálogo con TyC Sports, donde reconoció que ya hubo contactos preliminares. “Iniciamos conversaciones”, señaló el DT, aunque también fue cauto sobre la viabilidad de la iniciativa: “Me sigue pareciendo poco serio, estamos absolutamente encima del partido, es prácticamente imposible”.
La urgencia por la falta de goles
La decisión responde a un presente alarmante: Bolivia marcó apenas un gol en sus últimos seis partidos, una estadística que encendió las alarmas en el cuerpo técnico. El cruce ante Surinam se disputará en México, en un escenario neutral y decisivo.
De concretarse, Guille sería el tercer futbolista nacido en el exterior durante el ciclo Villegas, tras Juan Godoy (Paraguay) y Máximo Mamani (Argentina). El delantero nacido en Olavarría cuenta con ascendencia boliviana, requisito clave para avanzar con la nacionalización.
El presente futbolístico de Braian Guille
Durante 2025, Guille disputó nueve partidos con Deportivo Riestra, donde convirtió dos goles y dio una asistencia. En la actualidad integra el plantel de Olimpo, aunque todavía no sumó minutos oficiales, ya que el torneo Federal A aún no comenzó.
La búsqueda de alternativas también se da en paralelo al regreso de Marcelo Moreno Martins, quien decidió volver del retiro para jugar en Oriente Petrolero con el objetivo de llegar en mejor forma a la recta final del proceso mundialista.
De promesa en Racing a carrera itinerante
El recorrido de Braian Guille es tan talentoso como irregular. Se formó en Olavarría y a los 15 años llegó a Racing, donde integró la Selección Sub 20 y compartió pensión con Lautaro Martínez. Debutó en Primera en 2015, nada menos que en un clásico ante Independiente.
Sin embargo, su carrera estuvo marcada por préstamos, indisciplina y oportunidades desperdiciadas. Tras pasos fallidos por Santamarina de Tandil y Defensores de Belgrano, tuvo un punto alto en Brown de Adrogué, donde fue figura en la Copa Argentina eliminando a Independiente.
En entrevistas posteriores, el propio futbolista hizo una fuerte autocrítica: reconoció faltazos, malas decisiones y una falta de fortaleza mental que le cerró puertas en el fútbol argentino.
Una oportunidad única
“Olimpo me agarró cuando me estaba ahogando”, confesó tiempo atrás. El club bahiense fue clave para reconstruir su carrera entre 2019 y 2023, lo que luego le permitió llegar a Atlético Tucumán, Colón y Riestra.
Hoy, a los 28 años, la chance de vestir la camiseta de una selección nacional aparece como un punto de inflexión. Para Bolivia, representa una apuesta desesperada por resolver la falta de gol; para Guille, la posibilidad de escribir el capítulo más importante de su carrera: llegar a un Mundial.