La balacera en barrio Cáritas que dejó heridos a dos adolescentes de 15 y 16 años habría tenido como antecedente una serie de agresiones y amenazas mantenidas a través de redes sociales entre grupos de jóvenes de la zona. El episodio ocurrió cerca de las 21 del lunes en Bajada Grande, donde vecinos alertaron al 911 tras escuchar múltiples detonaciones.
La segunda jefa de la División Operaciones de la Departamental Paraná de Policía, comisario Cecilia Galiano, confirmó a Elonce que efectivos de la Guardia Especial se encontraban realizando tareas preventivas cuando advirtieron los disparos. “Personal de Guardia Especial de la Jefatura Departamental, que se encontraba haciendo prevención y recorridas en la zona de Bajada Grande, escucha y advierte detonaciones de arma de fuego en la zona de calle Berni y Sul Solar”, relató.
La primera reacción policial derivó en una persecución. “Luego hace una persecución de dos sujetos que se dan a la fuga por los fondos de un domicilio”, indicó Galiano. Mientras los efectivos recorrían el sector, comenzaron a ingresar numerosos llamados de vecinos que daban cuenta del enfrentamiento.
Dos adolescentes terminaron baleados
Unos 15 o 20 minutos después de las primeras detonaciones, la Policía recibió información sobre dos adolescentes que habían resultado heridos. “Somos advertidos sobre la presencia de dos menores de 15 y 16 años que habían sufrido lesiones por disparos de arma de fuego”, precisó la funcionaria policial.
Uno de los jóvenes presentó una herida en una oreja, mientras que el restante recibió un disparo en uno de sus brazos. Sobre este último caso, Galiano detalló que “tenía un ingreso desde el hombro y una salida desde el codo”. Ambos fueron asistidos y trasladados al Hospital San Martín.
Las lesiones no revestían, inicialmente, riesgo de vida. “Uno de ellos recibió el alta durante la noche y el otro permanece internado”, informó la comisario. La investigación continuaba para determinar la secuencia completa del enfrentamiento e identificar a quienes efectuaron los disparos.
La disputa habría comenzado en las redes sociales
Uno de los principales elementos que analizaban los investigadores era el conflicto previo entre los adolescentes y otro grupo de jóvenes residentes en el mismo sector. Según la información recabada por la Policía, las diferencias habían escalado durante los días anteriores a través de plataformas digitales.
“Durante el fin de semana se estuvieron agrediendo verbalmente mediante redes sociales con otro grupo de jóvenes, más o menos de la misma edad, que también se domicilian en el lugar”, reveló Galiano. De acuerdo con la hipótesis inicial, esos cruces habrían sido el antecedente inmediato de la violencia registrada posteriormente en las calles del barrio.
La funcionaria sostuvo que aquella disputa “desencadenó que posteriormente se realizaran estas acciones delictivas de un lado y del otro”. La Policía también indicó que los dos adolescentes heridos eran sindicados en otros episodios investigados en la zona. “Estos dos menores son sindicados en distintos abusos de armas y amenazas calificadas”, señaló.
Los llamados de los vecinos, claves para reconstruir el hecho
La balacera ocurrió en la vía pública, dentro de un sector densamente poblado de Bajada Grande. Esa circunstancia permitió que numerosos vecinos escucharan los disparos y aportaran rápidamente datos a la Policía mediante llamados al sistema de emergencias 911.
“Hay vecinos presenciando la situación, hay muchos llamados telefónicos donde advierten al 911 lo que va sucediendo y quiénes son las personas que podrían haber efectuado las detonaciones de un lado y del otro”, explicó Galiano.
Los testimonios y la información recolectada en el lugar quedaron incorporados a la investigación para establecer quiénes participaron del enfrentamiento y determinar las responsabilidades. La causa permanecía bajo intervención judicial mientras continuaban las tareas policiales en el sector.
Detuvieron a un joven armado cerca del estadio de sóftbol
En paralelo, Galiano informó sobre otro procedimiento ocurrido en las inmediaciones del hospital de salud mental y a pocas cuadras del estadio mundialista Nafaldo Cargnel, donde se desarrollaban competencias de sóftbol de los Juegos Suramericanos. Allí, personal policial detectó a un joven que caminaba por calle Ambrosetti llevando un arma de fuego.
“Personal policial que se encuentra de servicio adicional advierte la presencia de un joven que iba deambulando por calle Ambrosetti portando un arma de fuego”, explicó. El sospechoso fue seguido e identificado posteriormente en la zona de calles Quino 2 y Pietranera, a unas cinco o seis cuadras del hospital.
El joven tenía 21 años y conservaba el arma cuando fue interceptado. “Cuando se lo identifica en el lugar tiene el elemento en su poder”, confirmó Galiano. Tras informar la situación al fiscal de turno, se dispuso su traslado a la Alcaidía de Tribunales, donde quedó alojado.
Refuerzo de seguridad por los Juegos Suramericanos
El procedimiento se produjo mientras la Policía entrerriana mantenía un amplio operativo en torno a los escenarios deportivos utilizados para las competencias internacionales. El dispositivo era coordinado entre la Jefatura Central de la Policía de Entre Ríos y autoridades de seguridad de Santa Fe.
“Estamos desarrollando e implementando un operativo grande con presencia policial en todo lo que es inmediaciones de los dos estadios”, destacó la segunda jefa de Operaciones.
La cobertura policial continuaría durante las distintas jornadas de competencia. Según explicó Galiano, el despliegue acompañaría primero el desarrollo de las pruebas femeninas y posteriormente las masculinas, con presencia preventiva en los accesos y alrededores de los estadios.