REDACCIÓN ELONCE
La tradicional caravana de la Virgen del Rosario continúa recorriendo Paraná y uno de los puntos especialmente significativos de su itinerario fue Bajada Grande, donde numerosos fieles se congregaron este miércoles en la parroquia Inmaculado Corazón de María para esperar la llegada de la patrona de la ciudad.
Mientras aguardaban el paso de la imagen, los vecinos rezaron el Rosario, entonaron cantos y prepararon flores para recibirla. Elonce acompañó la espera y recogió los testimonios de integrantes de la comunidad.
“Estamos esperando el paso de la imagen de la Virgen del Rosario de Paraná, festejando como parroquia, rezando y cantando”, contó uno de los fieles.
“La Virgen siempre nos trae esperanza”
La llegada de la imagen fue preparada especialmente por la comunidad de la parroquia Inmaculado Corazón de María.
“Esperamos el paso de la Virgen, que siempre nos trae esperanza. El cristiano tiene fe y la expresa de esta manera”, señaló uno de los vecinos.
Como parte de esa preparación, los presentes comenzaron a rezar el Rosario minutos antes de que arribara la caravana. “Rezamos el Rosario para prepararnos espiritualmente, más que nada, para este momento tan simbólico”, explicó.
Consultado sobre aquello que los fieles buscan transmitir durante la visita, agregó: “Se pide y se agradece. Se pide quizás más de lo que se agradece en realidad, pero esa es la idea: confiar en Dios a través de su madre”.
Bajada Grande y su especial vínculo con la Virgen
El sacerdote Tito Albornoz, de la parroquia Inmaculado Corazón de María, destacó a Elonce el significado que tiene para la comunidad recibir la imagen durante su recorrido por la ciudad.
“La imagen de la Virgen del Rosario es tan llegada a nuestros fieles, tan querida. Qué mejor que recibir a la madre con flores, con cariño, con amor”, expresó.
El sacerdote recordó que Bajada Grande mantiene una relación particularmente cercana con la devoción mariana. “Es muy significativo porque la madre siempre está en el corazón de los hijos. Aquí Bajada Grande tiene un amor muy especial”, sostuvo.
En ese sentido, recordó otra de las celebraciones que caracterizan al barrio: “Tenemos la fiesta náutica, en la cual paseamos a la Virgen por el río. Así que es muy importante para nosotros como comunidad parroquial que la Virgen pase por nuestra comunidad”.
Un pedido por “unidad, diálogo y paz”
Durante la espera, el sacerdote también hizo referencia a las intenciones particulares que acompañan este año las oraciones de la comunidad. “En este año especialmente lo hacemos preparándonos para la venida del Santo Padre a nuestra patria”, manifestó.
En ese marco, expresó el deseo de que una eventual visita papal represente una oportunidad para el encuentro entre los argentinos. “Que el Santo Padre también nos traiga bendiciones y su presencia sea para la Argentina un momento de unidad, de diálogo y de paz”, expresó.
Flores y agradecimientos de los vecinos
Entre quienes esperaban la llegada de la imagen también se encontraba Noa, una vecina que se acercó acompañada por un niño y llevó flores para homenajear a la Virgen. “Acá con alegría, con la alegría de esperar a la Virgen. Trajimos unas flores y esperamos el recorrido de la Virgen por el barrio”, contó a Elonce.
Al hablar sobre sus sentimientos durante la jornada, resumió: “Se pide, se agradece también, pero siempre agradecida”.
La escena se repitió entre numerosos vecinos que aguardaron la llegada de la caravana en inmediaciones de la parroquia, mientras la imagen avanzaba por las calles de Paraná.
La Virgen continúa su recorrido por Paraná
La visita a Bajada Grande forma parte del tradicional recorrido que la Virgen del Rosario realiza por parroquias y barrios de la capital entrerriana cada 7 de octubre.
La caravana había partido durante la mañana desde la Catedral de Paraná y tenía entre sus primeras paradas la iglesia del Carmen antes de dirigirse hacia Bajada Grande. Luego hacia Nuestra Señora de Guadalupe.
El itinerario seguirá por Cristo Peregrino, San Agustín, San Juan Bautista y Nuestra Señora de la Piedad. Luego, la imagen llegará a las parroquias Sagrado Corazón de Jesús, Santa Ana, Santa Lucía y Santo Domingo Savio.
Posteriormente, la caravana continuará por San José Obrero, Nuestra Señora de Pompeya, San Francisco de Borja, Virgen de la Medalla Milagrosa y Santa Rafaela María, además del Seminario Arquidiocesano.
En la etapa final, la imagen pasará por las parroquias Nuestra Señora de Fátima, Nuestra Señora de la Esperanza, San Cayetano, San Roque, San Juan Bosco y Santa Teresita. El recorrido culminará en la parroquia San Miguel.
Durante todo el trayecto, los fieles pueden acercarse a saludar a la patrona, elevar sus oraciones y acompañar durante algunos tramos de la caravana.
En Bajada Grande, la espera estuvo marcada por el rezo, los cantos y las flores. “La Virgen siempre nos trae esperanza”, sintetizó uno de los fieles mientras la comunidad se preparaba para recibir la imagen.