Las inspecciones preventivas por el picudo rojo en Entre Ríos avanzan en el área natural protegida parque provincial Islas y Canales Verdes, luego de que se confirmara la presencia del insecto en una zona rural cercana a Colonia Elía. El objetivo es proteger las palmeras nativas y evitar la propagación de la plaga.
De acuerdo a lo informado por el Gobierno provincial, el operativo forma parte del plan de contingencia y respuesta rápida implementado después de la detección. Equipos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) trabajan junto a guardaparques para determinar el estado sanitario de los ejemplares y detectar tempranamente posibles signos de afectación.
Las tareas incluyen rastrillajes fluviales en sectores estratégicos, georreferenciación de las palmeras y utilización de drones para ampliar la vigilancia. El trabajo es coordinado técnicamente por la especialista del Senasa Natalí Schmidt, junto al intendente de la reserva, Alberto Zapata.
Buscan frenar la propagación del picudo rojo
"Completamos una primera jornada de rastrillaje muy intensa en puntos estratégicos del parque y los controles van a continuar para delimitar con la mayor precisión posible la presencia de la plaga", explicó Zapata sobre el operativo.
El responsable del área protegida advirtió además sobre el riesgo que representa el insecto. "El picudo rojo representa una severa amenaza para nuestros ecosistemas nativos y la biodiversidad de la región", sostuvo. En ese sentido, remarcó que la detección temprana y los operativos preventivos son "indispensables para evitar su propagación".
Ante el escenario sanitario, el Ministerio de Desarrollo Económico pidió a vecinos, productores e instituciones mantener una vigilancia permanente sobre las palmeras. En caso de detectar síntomas sospechosos, solicitaron comunicarlo inmediatamente a la oficina local del Senasa o efectuar la denuncia mediante los canales oficiales del organismo.