La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) actualizó el listado oficial de sustancias consideradas estupefacientes y psicotrópicos en Argentina e incorporó decenas de nuevas drogas sintéticas que pasarán a estar sujetas a fiscalización y control en todo el territorio nacional.
La disposición 3943/2026, publicada este lunes en el Boletín Oficial, adecuó la normativa argentina a las modificaciones aprobadas por la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas y a los registros elaborados por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), organismo encargado del monitoreo internacional de estas sustancias.
Qué sustancias incorpora
El nuevo anexo incluye numerosos compuestos sintéticos utilizados como drogas recreativas o de alto riesgo sanitario.
Entre ellos aparecen distintos derivados del fentanilo, como carfentanilo, acetilfentanilo, acriloilfentanilo, butirfentanilo, crotonilfentanilo, furanilfentanilo, ortofluorofentanilo y valerilfentanilo, además de nuevos opioides sintéticos del grupo de los nitacenos, considerados entre las sustancias de mayor potencia.
También fueron incorporados diversos cannabinoides sintéticos, entre ellos AB-FUBINACA, AB-CHMINACA, MDMB-CHMICA, 5F-ADB, 5F-PB-22, UR-144 y XLR-11, además de catinonas sintéticas como mephedrona, 3-CMC y 4-MEC, y nuevas benzodiacepinas de diseño como bromazolam, clonazolam, diclazepam, etizolam, fenazepam, flualprazolam y flubromazolam.
Qué implica la disposición
La actualización no modifica las penas previstas en la legislación ni introduce cambios para los pacientes que utilizan medicamentos bajo receta.
Su objetivo es mantener actualizado el listado nacional de sustancias sometidas a control especial para que los organismos sanitarios, laboratorios, droguerías, farmacias y autoridades judiciales cuenten con un marco regulatorio acorde a las nuevas drogas que circulan a nivel internacional.
La ANMAT explicó que la medida busca garantizar un elevado nivel de protección de la salud pública mediante la adecuación de los listados nacionales a los estándares establecidos por las convenciones internacionales sobre estupefacientes y sustancias psicotrópicas.
La medida comenzó a regir desde su publicación en el Boletín Oficial.