La Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) presentó una denuncia ante la Subsecretaría de Defensa al Consumidor y Lealtad Comercial para solicitar el retiro del Squeezy Dumpling, uno de los juguetes sensoriales que se volvieron virales entre los chicos.
El producto es una figura blanda de polímero plástico con forma de dumpling, presentada dentro de un recipiente similar a una canasta de vaporera. También se comercializa bajo la denominación genérica de “squishy”.
La advertencia argentina surgió después de que una partida fuera retirada en Reino Unido. La autoridad británica encontró 20 miligramos de benceno por kilogramo en su capa exterior, cuatro veces por encima del límite legal de 5 miligramos.
Cuáles son los posibles riesgos
La Oficina de Seguridad y Normas de Productos del Reino Unido clasificó aquella partida como de riesgo químico grave. El análisis determinó que no cumplía con los requisitos establecidos por las normas británicas de seguridad para juguetes.
El benceno es un compuesto químico cuya exposición debe limitarse estrictamente en los artículos destinados a niños. Puede provocar irritación en la piel, los ojos, la nariz y la garganta, mientras que una exposición elevada se encuentra asociada con consecuencias más graves.
La detección realizada corresponde a una partida comercializada en Reino Unido y no confirma que todos los productos tipo squishy contengan la misma sustancia o concentración. Tampoco se informó hasta ahora un análisis químico sobre las unidades vendidas en Argentina.
Qué detectaron en el mercado argentino
La CAIJ señaló que los ejemplares relevados en el país presentan el mismo diseño, etiqueta y envoltorio que el producto retirado por las autoridades británicas. Sin embargo, aclaró que no pertenecen necesariamente a la misma partida.
Según la cámara, las unidades examinadas en el mercado local no tenían marcado de conformidad, datos del importador ni advertencias de seguridad en castellano. Por ese motivo, solicitó que las autoridades intervengan y retiren las publicaciones y productos cuestionados mientras se realizan los controles.
La entidad también advirtió sobre los juguetes comprados mediante el sistema puerta a puerta, ya que pueden llegar directamente desde el exterior sin atravesar los controles aplicados a las importaciones comerciales tradicionales.
Ante la presencia de un producto sin identificación, certificación o instrucciones en castellano, se recomienda suspender su uso y conservar el envase. Si un niño presenta irritación después de manipularlo, corresponde retirar el artículo y consultar con un profesional de la salud.