La denuncia por un presunto abuso sexual involucra a alumnos de sexto grado y a un niño de tercero de la Escuela Vélez Sarsfield de Concordia. Las familias reclamaron mayor seguridad y las autoridades confirmaron la activación del protocolo de intervención.
Un presunto abuso sexual entre alumnos de la Escuela Vélez Sarsfield de Concordia generó preocupación en la comunidad educativa, luego de que trascendiera una denuncia por un episodio que habría ocurrido en uno de los baños del establecimiento. La situación involucra a estudiantes menores de edad y motivó la intervención de autoridades escolares, organismos de protección de la niñez y la Justicia.
Según informó El Concordiense, tres alumnos de sexto grado habrían protagonizado una situación de abuso contra un niño de tercer grado. El hecho fue denunciado ante la Comisaría del Menor y comunicado a la Dirección Departamental de Escuelas. Hasta el momento, no existe una resolución judicial que permita establecer cómo ocurrieron los hechos.
La situación tomó estado público entre las familias durante la noche del miércoles 14 de octubre. Ante la preocupación generada, varios padres decidieron no enviar a sus hijos a clases durante la mañana del jueves y solicitaron explicaciones a las autoridades, además de medidas para reforzar la seguridad dentro de la institución.
Cómo se conoció la denuncia y qué protocolo se activó
El director departamental de Escuelas de Concordia, Alejandro Ramírez, explicó a El Concordiense que el niño relató lo sucedido a su madre, quien posteriormente se presentó ante las autoridades escolares. A partir de esa comunicación comenzaron las actuaciones correspondientes.
"Este hecho, obviamente, es relatado por el niño, el cual está afectado por esta supuesta situación, hasta que la Justicia lo decida. Se lo manifiesta a su madre, quien actúa como corresponde, hace la denuncia a la institución y se reúne con los directivos", expresó el funcionario.
Ramírez indicó que se activó el protocolo de intervención con participación de la supervisora Juliana Pérez y del equipo de la Dirección Departamental. También confirmó la intervención de la Comisaría del Menor, el Ministerio Pupilar y el Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf).
Qué medidas se analizan para proteger a los estudiantes
El funcionario aclaró que la investigación corresponde a las autoridades judiciales, mientras que el organismo educativo interviene desde el ámbito pedagógico. En ese marco, señaló que se trabaja para garantizar la continuidad escolar de los alumnos involucrados mediante clases virtuales, evitando que compartan espacios presenciales mientras se aborda la situación.
Tras reunirse con un grupo de padres, Ramírez confirmó que se evalúan modificaciones en las pautas de convivencia de la escuela. Una de las principales propuestas consiste en establecer horarios diferenciados para el uso de los sanitarios, de manera que los estudiantes de los primeros grados no coincidan con los mayores.
"Una sugerencia de la familia, que yo la tomé y la acepté, es cambiar los horarios para ir a los baños. Que los chicos más grandes, con respecto a los más pequeños de primero, segundo y tercero, no se encuentren en los baños", explicó.
Supervisión de los baños y cámaras de seguridad
Otra preocupación planteada por las familias fue la supervisión de los sectores comunes. Ramírez consideró necesario reforzar la presencia de docentes cerca de los sanitarios, aunque recordó que existen límites vinculados con la privacidad de los estudiantes.
"Las maestras cuidan las galerías, pero hay que aclarar que la maestra no puede ingresar al baño por una cuestión de privacidad de los alumnos. Lo que sí puede hacer es estar cerca de la puerta para escuchar si sucede algo dentro", indicó.
Respecto de las cámaras de seguridad, confirmó que el establecimiento cuenta con dispositivos y que las imágenes deben estar disponibles ante un requerimiento judicial. Sin embargo, no confirmó si las grabaciones fueron solicitadas o incorporadas a la investigación.
Acompañamiento psicológico y preocupación de las familias
El director departamental también se refirió al acompañamiento del niño que habría sufrido el presunto abuso. Según explicó, sus padres le informaron que habían conseguido asistencia psicológica. Además, se ofrecieron alternativas de atención mediante organismos municipales para acompañar al grupo familiar.
"La familia también necesita apoyo psicológico, porque el padre y la madre estaban desbordados. Se los escuchó", manifestó. Asimismo, sostuvo que los demás estudiantes involucrados también requieren acompañamiento: "También los chicos, los supuestos agresores, necesitan ayuda, porque también pueden ser víctimas de alguna situación".
Finalmente, Ramírez aseguró que la Dirección Departamental continuará trabajando con la directora de la escuela, Mara Ruiz Díaz, y la supervisora Juliana Pérez. "Lo importante acá era darles tranquilidad a estas familias, que la Departamental, junto al equipo de supervisores, está trabajando", concluyó.