Artemis II impulsa el plan de la NASA: proyectan 73 alunizajes y una base lunar permanente desde 2032 con miras a misiones a Marte.
El efecto de Artemis II impulsa el plan de la NASA para una base lunar permanente se mantiene a pocos días del regreso de los cuatro astronautas que orbitaron la Luna durante 10 días. La agencia espacial estadounidense presentó ahora la denominada “Guía del Usuario de la Base Lunar”, un documento estratégico que detalla un total de 73 alunizajes como parte de un ambicioso programa para establecer presencia humana sostenida en el satélite natural.
El plan, que busca no solo consolidar una base o colonia lunar sino también preparar el camino hacia futuras misiones a Marte, constituye el mayor despliegue operativo en la historia de la exploración espacial. Sin embargo, el propio informe reconoce importantes desafíos tecnológicos, logísticos y presupuestarios que deberán ser superados en las próximas décadas.
Según la NASA, “será una de las empresas más complejas de ingeniería e ingenio humano en la historia de la exploración del espacio profundo”, en referencia a la magnitud del programa Artemis, cuyo presupuesto ya supera los 100.000 millones de dólares y presenta demoras respecto de los plazos iniciales.
Tres fases para conquistar la Luna
El documento establece una hoja de ruta dividida en tres etapas, con una inversión estimada de 20.000 millones de dólares. La primera fase contempla 25 lanzamientos y 21 alunizajes, con el objetivo de transportar unas 4 toneladas de carga útil y establecer una estación experimental en el polo sur lunar, considerado clave por su valor estratégico y científico.
En esta etapa inicial, que se extenderá hasta 2029, se priorizarán misiones robóticas y no tripuladas. La agencia prevé un incremento inmediato en la actividad lunar, con 21 alunizajes en los próximos tres años como paso previo a las misiones humanas programadas para 2028.
El informe advierte sobre limitaciones actuales en sistemas de aterrizaje, habitabilidad y generación de energía, y subraya que cada avance será determinante para garantizar la supervivencia de los astronautas en condiciones extremas.
Infraestructura, presencia humana y expansión
La segunda fase, prevista entre 2029 y 2032, incluirá 27 lanzamientos y 24 alunizajes, con el traslado de aproximadamente 60 toneladas de carga. En este período se iniciará la construcción de infraestructura clave y se pondrán en marcha misiones tripuladas con una frecuencia semestral.
La tercera etapa, con 29 lanzamientos y 28 alunizajes a partir de 2032, marcará un punto de inflexión: se utilizará regolito lunar para edificar estructuras y se establecerá una presencia humana continua en la superficie.
El cronograma oficial fija así el inicio de la ocupación permanente de la Luna desde 2032, consolidando una base que servirá como plataforma para la exploración del espacio profundo.
Artemis III y IV
Como parte de este proceso, la NASA confirmó que Artemis III funcionará como misión de prueba, con un lanzamiento estimado para 2027. En esta instancia, la nave Orion se acoplará en órbita terrestre con módulos de aterrizaje desarrollados por empresas privadas.
Entre ellos se destacan el Sistema de Aterrizaje Humano basado en Starship, de SpaceX, y el módulo Blue Moon de Blue Origin. La agencia definirá cuál utilizar en función del avance tecnológico de cada compañía.
Por su parte, Artemis IV será la misión que concretará el primer alunizaje tripulado de esta nueva era, previsto para 2028. Dos astronautas descenderán cerca del polo sur lunar, donde permanecerán aproximadamente una semana antes de regresar a la Tierra.
Un paso clave hacia Marte
Más allá de estas misiones iniciales, el programa contempla alunizajes frecuentes, con Artemis V hacia finales de 2028 y lanzamientos anuales en adelante. Todo el esquema está orientado a consolidar una base permanente en la Luna y utilizarla como punto de partida para futuras expediciones a Marte.