REDACCIÓN ELONCE
Tras reiterados incendios de autos, desde una casa de venta de matafuegos advirtieron sobre la necesidad de mantener el equipo cargado y operativo; y explicaron a Elonce cómo usarlo correctamente y por qué es clave actuar en los primeros minutos.
Ante el aumento de incendios vehiculares registrados en las últimas semanas, Elonce consultó en una casa de venta de matafuegos de Paraná sobre la importancia de contar con este elemento en condiciones y saber utilizarlo correctamente ante una emergencia. La advertencia surge en un contexto donde, especialmente durante la temporada de vacaciones, muchos conductores revisan el estado del equipo recién antes de viajar.
Al respecto, Jorge Amarillo, referente de la histórica casa Matafuegos San Jorge, explicó a Elonce que en esta época del año se incrementa notablemente la demanda para la recarga de matafuegos. “La mayoría se acuerda a último momento, cuando ya está por salir de viaje. El problema es que la carga lleva tiempo, al menos una hora, y a veces más por la cantidad de gente”, señaló.
Amarillo subrayó que el matafuego no solo es obligatorio por ley, sino que debe estar en condiciones reales de funcionamiento. “No alcanza con llevarlo porque lo exige la norma. Tiene que estar cargado, habilitado y dentro del período permitido para que realmente sirva ante una emergencia”, explicó.
Cómo verificar el estado del matafuegos
El comerciante detalló que los matafuegos tienen una vida útil determinada. “Los de polvo químico con más de 20 años ya no se pueden usar ni recargar. Están caducos y la normativa prohíbe que sigan en circulación”, indicó. Además, aclaró que deben controlarse tres elementos clave: el manómetro, que indica la presión; la tarjeta con la fecha de carga; y el aro anual de seguridad, que certifica que el equipo fue revisado.
“El matafuegos puede funcionar aunque haya pasado el año de vencimiento de la fecha de carga, pero pierde eficacia. Es un elemento mecánico y puede fallar como cualquier otro. Por eso es importante hacer la recarga anual”, afirmó Amarillo.
Respecto al uso, explicó que el matafuegos reglamentario para autos es de un kilo y tiene una descarga de apenas cinco a seis segundos. “Muchos creen que es como una autobomba, pero no. Sirve únicamente para un principio de incendio. Si el fuego ya avanzó o el auto viene incendiándose desde hace varios minutos, no alcanza”, advirtió.
“Es para salvar una situación puntual en los primeros minutos. Después, lo más importante es resguardarse y llamar a los servicios de emergencia”, insistió el responsable de la casa de venta de matafuegos.
En ese sentido, remarcó que la clave es actuar rápido y mantener la calma. “Hay que quitar el precinto, destrabar la manija y accionar el gatillo. Parece simple, pero en una emergencia los nervios juegan en contra. Incluso nosotros, con más de 40 años de experiencia, nos ponemos nerviosos cuando hacemos pruebas”, reconoció.
Finalmente, destacó que, si bien muchos cumplen por obligación legal, cada vez más personas toman conciencia de la importancia del matafuegos como herramienta de seguridad.
En cuanto al costo, Amarillo indicó que la recarga ronda actualmente los 8.000 pesos, siempre que no sea necesario reemplazar piezas como la manija o el manómetro.