El 8º Encuentro Nacional de F-Series tuvo su cierre con una caravana, un desfile y una exhibición en la Costanera. Coleccionistas de distintas provincias y de Uruguay llegaron a la ciudad para compartir su pasión por las camionetas clásicas.
Más de 500 camionetas Ford F100 de distintas épocas coparon el Corsódromo y la Costanera de Gualeguaychú durante el cierre del 8º Encuentro Nacional de F-Series. El evento reunió a coleccionistas de diferentes puntos de Argentina y Uruguay, en una jornada que combinó historia, restauración y pasión por los vehículos del óvalo, publicó R2820.
La actividad se desarrolló durante el fin de semana en Gualeguaychú y Pueblo General Belgrano. La convocatoria incluyó camionetas originales, unidades restauradas y modelos más modernos, que llegaron desde Entre Ríos, Buenos Aires, Misiones, Santiago del Estero y distintas localidades uruguayas.
En principio, el encuentro estaba previsto en el balneario Parque del Sol, pero la crecida del río y las lluvias obligaron a trasladarlo a un predio ubicado en la intersección de la Ruta Provincial 42 y la Ruta Nacional 136.
Un desfile que llenó el Corsódromo
El domingo por la tarde, las camionetas protagonizaron una caravana por las avenidas Primera Junta y Rocamora hasta llegar al Corsódromo de Gualeguaychú.
Una vez allí, ingresaron en filas de tres y ocuparon los 500 metros de la pasarela. Cerca del 30% de los vehículos quedó afuera de la primera pasada, por lo que realizó posteriormente su recorrido y participó de la fotografía grupal.
Después del desfile, los participantes se trasladaron a la Costanera, donde exhibieron sus vehículos ante vecinos y visitantes.
La postal reunió modelos de colección de distintas décadas, camionetas restauradas para conservar sus características originales y otras que todavía se utilizan para las actividades cotidianas. Más allá de las diferencias, todas compartieron la identidad de Ford y el entusiasmo de sus propietarios.
Las historias detrás de las camionetas
Entre los participantes estuvo Ricardo, oriundo del partido bonaerense de Tigre, quien llegó con su Ford F100 de 1960, bautizada “Loba”. Se trata de una unidad completamente original de la que es el segundo propietario.
El coleccionista contó que, apenas 15 días antes, la camioneta había sido seleccionada para participar de un evento por los 65 años de la planta de Ford en Pacheco.
“Estas camionetas son importadas y las armaron en La Boca”, explicó. Sobre la convocatoria en Gualeguaychú, destacó: “Ningún encuentro vi tantas camionetas como acá en Gualeguaychú, esto colapsó todo. Sorprendió y estamos todos totalmente emocionados”.
Desde Frías, Santiago del Estero, llegó otro aficionado que suele participar de estos encuentros. Según señaló, esta vez la convocatoria superó sus expectativas: “Hubo más convocatoria que nunca”. También destacó que la ciudad le pareció “muy linda”.
Familias y coleccionistas de distintas generaciones
El encuentro también convocó a familias que participaron por primera vez de una reunión nacional de estas características. Desde Concordia llegó una con una Ford F100 modelo 1979, conservada casi en su estado original, con la única modificación de las llantas.
“Estamos acá con mi familia, orgullosos, disfrutando de este hermoso día”, expresó uno de sus integrantes. Habían arribado el sábado y pasaron la noche en un camping.
Iván Gómez, de Gualeguaychú, también vivió su primera experiencia en el encuentro nacional con una Ford de 1965. “Estamos muy contentos, muy conformes con la organización. Muy lindo evento”, resumió.
Desde Pilar, Buenos Aires, David llegó el sábado por la mañana con una camioneta modelo 1983 y tenía previsto quedarse hasta el lunes después del mediodía. Ya había participado del encuentro realizado en Lobos el año anterior. “No conocía la ciudad, así que fue una buena excusa. Me encantó. La organización y todo lo de la ciudad, un 10”, destacó.
Una Ford F100 de 1951 restaurada en familia
Una de las historias que se compartieron durante la jornada fue la de Laura, de Marcos Paz, Buenos Aires. La mujer integra una agrupación de reciente creación y llegó con una Ford F100 de 1951 que su marido le regaló para un cumpleaños, hace cuatro años.
La camioneta estaba completamente desarmada cuando la recibió y fue restaurada con el trabajo de toda la familia. Su marido tiene una F-150 roja y su hijo, otra blanca.
También participó César García, oriundo de José Enrique Rodó, en el departamento de Soriano, Uruguay. Invitado por la agrupación de Marcos Paz, llegó con una Ford F1 de 1951, con el interior casi original y el motor reemplazado.