La Comisión Episcopal de Pastoral Social reclamó que se retome el tratamiento del proyecto para prevenir la ludopatía y regular las apuestas online. Advirtió sobre sus consecuencias en niños y adolescentes y el riesgo de que la iniciativa pierda estado parlamentario en noviembre.
La Iglesia argentina reclamó al Senado de la Nación que avance con el proyecto de ley de prevención de la ludopatía y regulación de las apuestas online, ante el riesgo de que la iniciativa pierda estado parlamentario en noviembre. A través de una carta dirigida a la vicepresidenta Victoria Villarruel y a los legisladores, la Comisión Episcopal de Pastoral Social pidió retomar el debate y alcanzar los acuerdos necesarios para su aprobación.
La institución advirtió sobre las consecuencias que, según señaló, el crecimiento de las apuestas digitales genera en las familias, las escuelas, los clubes y las comunidades, especialmente entre niños, adolescentes y jóvenes.
“Frente al sufrimiento de tantos, no actuar no puede ser una opción”, expresó la Comisión en el documento, en el que solicitó una respuesta legislativa frente a los problemas asociados con el juego compulsivo.
El reclamo por la regulación de las apuestas online
La Comisión Episcopal de Pastoral Social recordó que viene impulsando medidas de prevención desde 2024, cuando difundió junto con las pastorales sociales del país el mensaje “Apostar no es un juego”.
En noviembre de ese año pidió a la Cámara de Diputados que avanzara con el tratamiento de la iniciativa, mientras que en febrero de 2025 trasladó el reclamo al Senado.
También mencionó un pronunciamiento de octubre de 2025 de la Conferencia Episcopal Argentina, que definió la ludopatía como “un atentado contra la vida” y advirtió que, sin controles adecuados, cada teléfono celular puede convertirse en un “casino”.
Advierten sobre las consecuencias sociales y sanitarias
En su nueva presentación, la Iglesia sostuvo que el debate ya no se limita al reconocimiento de los riesgos de las apuestas online, sino que requiere definir la responsabilidad del Estado frente a sus consecuencias.
“Advertimos que «no hacer nada» también es una decisión”, señaló la Comisión, que cuestionó la falta de avances legislativos mientras continúa la expansión de las plataformas de apuestas.
Según planteó la institución, distintos estudios e investigaciones dan cuenta de los efectos del juego problemático sobre la salud mental, los vínculos familiares y el desarrollo de niños y adolescentes.
Asimismo, advirtió que los costos sociales, sanitarios y económicos asociados con la ludopatía recaen principalmente sobre las personas afectadas, sus familias y las comunidades.
El pedido al Senado para evitar que el proyecto pierda vigencia
La Comisión Episcopal solicitó a los senadores que prioricen la protección de los sectores más vulnerables y advirtió que la ausencia de una regulación adecuada podría profundizar las consecuencias sociales del problema.
En ese marco, citó una reflexión del papa León XIV sobre “la idolatría del lucro que sacrifica a los débiles”, para fundamentar su posición sobre la necesidad de establecer límites a las actividades económicas que pueden afectar a personas vulnerables.
La institución también manifestó su preocupación por la posibilidad de que el proyecto pierda estado parlamentario en noviembre, lo que impediría continuar su tratamiento en las condiciones actuales.
Por ese motivo, pidió a los legisladores que retomen el debate de manera inmediata y construyan los consensos necesarios para convertir la iniciativa en ley.
“Es tiempo de cuidar, es tiempo de legislar, es tiempo de actuar”, concluyó la Comisión Episcopal de Pastoral Social.