Seis personas murieron al caer una avioneta de la Fuerza Aérea Boliviana durante una misión de reconocimiento en una zona montañosa de Cochabamba.
Avioneta de la Fuerza Aérea Boliviana se estrelló este domingo en una zona montañosa del departamento de Cochabamba y provocó la muerte de sus seis ocupantes. La aeronave realizaba una misión de reconocimiento y apoyo en medio de un contexto de tensión social marcado por protestas y bloqueos de rutas en distintas regiones del país.
Según informó el Ministerio de Defensa de Bolivia, los fallecidos fueron “cuatro militares y dos civiles” que viajaban a bordo del Cessna FAB-409, perteneciente a la Fuerza Aérea Boliviana (FAB). El organismo expresó su “profundo pesar a las familias y camaradas de los tripulantes que perdieron la vida cumpliendo el deber con la patria”.
Por su parte, el coronel de la policía Wilson Flores confirmó a medios locales que “los seis ocupantes de la aeronave fallecieron” tras el impacto registrado en una zona de difícil acceso del centro boliviano.
Búsqueda y hallazgo de la aeronave
De acuerdo con el comunicado oficial de la FAB, el avión “realizaba un vuelo de apoyo de acción cívica en la ruta La Paz-Cochabamba” cuando perdió contacto con los sistemas de control. Ante la falta de comunicación, se activaron de inmediato los protocolos de emergencia y comenzaron las tareas de búsqueda.
Las autoridades señalaron que equipos terrestres localizaron posteriormente los restos de la aeronave en el sector conocido como Cerro Sayari, en Cochabamba. La zona presenta características montañosas que complicaron las labores de rastreo y rescate.
La Fuerza Aérea indicó además que ya fue conformada una “junta investigadora para esclarecer las causan del suceso”, con el objetivo de determinar las circunstancias que provocaron el accidente.
Contexto de la misión
La avioneta cumplía tareas de patrullaje y reconocimiento sobre sectores de la carretera que conecta La Paz con Cochabamba. En esa región persistían algunos bloqueos de rutas pese al estado de excepción decretado por el gobierno boliviano tras más de 50 días de protestas impulsadas por sindicatos que reclaman la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Según el Ministerio de Defensa, la aeronave había participado recientemente en una misión humanitaria destinada al traslado de niños con cáncer desde la región de Oruro hacia centros especializados de atención médica, debido a las dificultades de circulación provocadas por los cortes de caminos.
Las autoridades destacaron el compromiso de la tripulación y recordaron la labor que desarrollaban en beneficio de la población, especialmente en situaciones de emergencia.
Homenajes y tensión política
Tras confirmarse la tragedia, el Ministerio de Defensa y el Comando General de la Fuerza Aérea Boliviana realizaron un homenaje a las víctimas. Ambas instituciones resaltaron “su servicio a la nación” y manifestaron su compromiso de “acompañar a las familias afectadas en este difícil momento”.
Aunque muchos de los bloqueos fueron levantados en los últimos días, algunas protestas continúan en regiones de Cochabamba lideradas por sindicatos cocaleros afines al expresidente Evo Morales. Desde el gobierno sostienen que estas manifestaciones tienen fines “desestabilizadores”, según afirmó el portavoz presidencial José Luis Gálvez.