Los trabajadores de Granja Tres Arroyos se encadenaron frente al Juzgado Laboral de Concepción del Uruguay este miércoles, en una profundización de las medidas de protesta por los despidos, los salarios adeudados y las indemnizaciones pendientes. Los manifestantes exigieron respuestas ante la incertidumbre sobre la continuidad de las fuentes laborales.
La concentración comenzó alrededor de las 9:30 frente al edificio judicial bajo la consigna “La necesidad no espera a la Justicia”. Con el correr de la mañana, algunos de los trabajadores resolvieron encadenarse para visibilizar el conflicto y reclamar una intervención ante la situación que atraviesan cientos de familias vinculadas a la compañía avícola.
Además del pago de haberes e indemnizaciones, los manifestantes reclaman la reincorporación a sus puestos y expresaron su rechazo a un eventual cierre de establecimientos de la firma. “No al cierre de Granja Tres Arroyos” fue otra de las consignas que acompañó la protesta.
Despidos y una planta paralizada
La situación laboral de Granja Tres Arroyos en Concepción del Uruguay se deterioró en los últimos meses. Según la información difundida sobre el conflicto, inicialmente la empresa desvinculó a unos 250 trabajadores de una dotación aproximada de 900 empleados, mientras que distintas fuentes periodísticas ubican actualmente en cerca de 480 la cantidad acumulada de trabajadores que habrían perdido sus puestos en la ciudad.
En los telegramas enviados a los empleados, la compañía atribuyó las cesantías a una “grave disminución de trabajo no imputable a esta empleadora”. Desde el sector gremial, en tanto, también denunciaron atrasos en el pago de los salarios y reclamaron soluciones para quienes quedaron sin empleo.
El escenario se complejizó con la situación de los establecimientos productivos. La planta de Becar cerró y parte de su personal había sido trasladado a la planta La China, que permanece paralizada desde fines de mayo.
En ese contexto, los trabajadores decidieron trasladar el reclamo hasta las puertas del Juzgado Laboral. El planteo apunta a conseguir respuestas tanto por las acreencias laborales como por la situación de quienes esperan definiciones sobre su continuidad.
El conflicto tiene un fuerte impacto en Concepción del Uruguay debido a la cantidad de familias vinculadas directa e indirectamente con la actividad de la compañía. La pérdida de puestos de trabajo y la paralización productiva mantienen la preocupación entre empleados y sectores relacionados con la industria avícola.
La crisis financiera también llegó a la Justicia
Las dificultades laborales se producen en medio de un complejo escenario financiero para Granja Tres Arroyos. De acuerdo con la información difundida sobre la situación de la compañía, actualmente enfrenta cuatro pedidos de quiebra, promovidos por ID Group SA, Fradei SA, ASA Tala SA y Centro de Distribución Sur SRL.
También se informaron distintos juicios ejecutivos y una ejecución prendaria por 55,78 millones de pesos, a los que se sumarían otros 25 millones estimados en concepto de intereses y costas.
Por otra parte, los datos conocidos sobre la situación financiera de la firma indican un pasivo bancario superior a los 42.400 millones de pesos y 5.652 cheques rechazados por un monto que supera los 86.400 millones de pesos.
En paralelo, la compañía busca avanzar con sus acreedores en una reestructuración de deuda estimada en 350,9 millones de dólares. La propuesta contemplaría diferentes alternativas para reorganizar las obligaciones financieras y sostener la actividad.
Entre las condiciones difundidas aparecen quitas que podrían alcanzar hasta el 75%, plazos de pago de hasta siete años, la incorporación de nuevos inversores y la posibilidad de desprenderse de activos considerados no estratégicos.
“La necesidad no espera a la Justicia”
Mientras las negociaciones financieras siguen su curso, los trabajadores buscan que la situación laboral tenga respuestas concretas. El reclamo de este miércoles volvió a poner en primer plano las consecuencias sociales de la crisis empresaria en Concepción del Uruguay.
La decisión de algunos manifestantes de encadenarse frente al Juzgado Laboral buscó reforzar la visibilidad de un conflicto que lleva meses y que se agravó con nuevas desvinculaciones y la paralización de actividades.
Los empleados sostienen que necesitan respuestas sobre salarios, indemnizaciones y reincorporaciones, mientras persiste la incertidumbre sobre el futuro de las plantas y la continuidad de los puestos laborales.
Así, bajo las consignas “La necesidad no espera a la Justicia” y “No al cierre de Granja Tres Arroyos”, los trabajadores profundizaron la protesta en Concepción del Uruguay en medio de una crisis que combina despidos, deudas laborales, dificultades productivas y un complejo frente financiero y judicial para la compañía. (con información de La Pirámide)