REDACCIÓN ELONCE
La tala de árboles centenarios en inmediaciones de las calles De la Torre y Vera y Alberti, en la zona del Puerto Nuevo de Paraná, generó preocupación entre integrantes de la Comisión Vecinal San José del Puerto Nuevo. Los vecinos advirtieron sobre la pérdida de numerosos ejemplares en un terreno lindero al complejo de torres ubicado en el sector y sostuvieron que los trabajos habrían avanzado más allá de lo permitido para la obra privada.
Daniel Cotonaro, vicepresidente de la comisión vecinal, explicó a Elonce que siguieron con preocupación el avance de las tareas. “Con mucha tristeza y preocupación por lo que estaba sucediendo respecto a la tala de ejemplares añosos centenarios que están aquí en el límite con el complejo Torres de Güemes”, expresó durante una recorrida por el lugar.
El dirigente vecinal planteó además el impacto ambiental que, a su entender, provocó la eliminación de los ejemplares. “Una gran pérdida de un pulmón verde, que por supuesto nos afecta nuestra calidad de vida, nuestro ecosistema de años a todos los vecinos”, sostuvo.
Vecinos afirmaron que se habría superado el límite autorizado
Cotonaro señaló que la preocupación aumentó a medida que observaron que continuaba la extracción de árboles y que desconocían inicialmente cuál era el alcance permitido para los trabajos. “Veíamos que se avanzaba sin detenerse y no teníamos claro este hasta dónde llegaba”, manifestó.
Consultado sobre la cantidad de ejemplares retirados, evitó precisar una cifra para no brindar información inexacta. Sin embargo, afirmó que serían varios y aseguró que, según la información a la que accedieron, se habría superado el límite establecido. “Vos podés ver los troncos allí, pero no quiero errar con la cantidad, pero han talado varios”, indicó.
En ese sentido, agregó: “De acuerdo al análisis de impacto ambiental que hace el municipio cuando te habilita una obra privada, vos tenés una determinada cantidad en este caso, para talar, y ellos habían superado ese límite. Por eso estábamos preocupados como vecinos y como integrantes de la vecinal obviamente”.
La comisión vecinal pidió que se verifiquen las autorizaciones
La presidenta de la comisión vecinal, Marta, también expresó su preocupación y puso el foco en la contradicción que, según consideró, existe entre lo ocurrido y las políticas destinadas a incrementar el arbolado urbano. “Estamos asistiendo a una situación altamente compleja porque se está destruyendo una riqueza enorme de esta zona y nos cuesta bastante entender esta situación tan contradictoria”, afirmó.
La vecinalista recordó que la propia organización participa de iniciativas municipales relacionadas con la incorporación y preservación de árboles. “Hay un plan de arbolado en el cual estamos participando como comisión vecinal y muchas comisiones vecinales. Asistir hoy silenciosamente a esta situación es realmente muy lamentable e increíble”, señaló.
Según explicó, desde la empresa responsable de los trabajos les informaron que contaban con las habilitaciones correspondientes. Sin embargo, la comisión vecinal sostuvo que esas autorizaciones establecían restricciones. “Efectivamente sabemos que tiene autorizaciones, pero también hoy sabemos que esas autorizaciones tienen limitaciones. Esas limitaciones entendemos que no están siendo contempladas y esa es nuestra máxima preocupación”, manifestó.
Reclamaron la intervención del municipio
Ante esa situación, los vecinos realizaron presentaciones ante la Municipalidad y solicitaron que se verificara el cumplimiento de las condiciones establecidas para la obra. “Nosotros como comisión vecinal tenemos la obligación de avisar a la municipalidad cuando consideramos que hay situaciones que ponen en riesgo el lugar y la vida cotidiana de los vecinos”, expresó la presidenta.
Además, explicó que solicitaron detener las tareas mientras se analizaba lo ocurrido. “Hemos insistido en la municipalidad para que pare esta obra hasta que verifique que las condiciones”, indicó. Los integrantes de la comisión señalaron que tenían prevista una reunión con autoridades municipales para abordar específicamente el reclamo.
Otro integrante de la vecinal, arquitecto, coincidió en que la principal inquietud estaba relacionada con el alcance de los permisos otorgados. “Más que nada tenemos preocupación, como ya han dicho Daniel y Marta, porque entendemos que no se ha respetado lo que en principio estaban autorizados a hacer”, expresó.
El planteo por el reemplazo de los ejemplares
El profesional indicó que todavía no disponían de una cifra precisa sobre la cantidad de árboles extraídos, aunque sostuvo que el número era significativo. “No tenemos la cantidad de especies que se han talado. Hoy tenemos el hecho consumado prácticamente y es muy poco lo que tenemos para hacer”, señaló.
Finalmente, Cotonaro puso el foco en la diferencia entre reponer árboles y preservar ejemplares de gran antigüedad. Según explicó, la normativa contemplaría el reemplazo de las especies retiradas, pero consideró que la compensación no tendría un efecto ambiental inmediato equivalente.
“La reglamentación dice que ellos deben reemplazar los árboles derribados con especies nuevas, pero creo que tenemos que darle categoría a los ejemplares derribados porque cuando uno quita un árbol de 100 años y después lo reemplaza por cinco palitos recién nacidos, el déficit es notable y tiene que pasar otros 100 años para volver a recuperar todos los beneficios que teníamos”, afirmó. Al mismo tiempo, agradeció la respuesta recibida de funcionarios y del área de Arbolado municipal, que, según indicó, se comunicaron con la comisión vecinal a raíz del reclamo.