Sociedad Salud mental

Preocupa el aumento de suicidios en Entre Ríos: cómo acompañar para facilitar el pedido de ayuda

La tasa provincial alcanzó los 20,8 suicidios cada 100.000 habitantes, según datos analizados por especialistas. Advirtieron sobre el crecimiento de los intentos y remarcaron la importancia de hablar del tema, escuchar sin juzgar y facilitar el acceso a ayuda profesional.

9 de Septiembre de 2026
Preocupa la tasa de suicidios en Entre Ríos: cómo acompañar. Archivo.

REDACCIÓN ELONCE

Los suicidios en Entre Ríos generan preocupación ante estadísticas que ubican la tasa provincial en 20,8 casos cada 100.000 habitantes, frente a los 13,5 registrados años atrás. La licenciada en Psicología, Juliana Saenz, advirtió en conversación con Elonce que los departamentos más afectados son Federal, Gualeguay, Victoria y Colón y pidió reforzar las estrategias comunitarias de prevención.

 

Otro indicador preocupante corresponde a los intentos de suicidio: entre julio de 2023 y julio de 2026 se contabilizaron 1.137 episodios que llegaron al sistema. La especialista aclaró que esa cifra no necesariamente representa la totalidad de los casos, debido a que pueden existir situaciones que no llegan a registrarse. Entre las muertes consumadas, señaló, predominan los varones.

 

Septiembre amarillo: ¿Qué significa prevenir el suicidio?

 

Además, sostuvo que el suicidio se convirtió estadísticamente en una de las principales causas de muerte entre jóvenes de 15 a 34 años. "Es muchísimo cómo se ha elevado desde la pandemia hasta 2026", expresó al analizar la evolución del fenómeno.

Hablar del suicidio como herramienta de prevención

 

Frente a este escenario, la profesional insistió en que el suicidio debe entenderse como una problemática compleja que requiere respuestas sociales, sanitarias y comunitarias. "Nunca va a ser un acto individual, sino que es una problemática social y comunitaria y nos atraviesa a todos", explicó.

 

En ese sentido, remarcó que la prevención no corresponde exclusivamente a los profesionales de la salud mental. Familiares, docentes, compañeros de trabajo, entrenadores, amigos y vecinos pueden detectar cambios y generar espacios para hablar. Preguntas sencillas como "¿Cómo estás?" o "Te noto diferente, ¿qué te pasó?" pueden facilitar que una persona exprese su angustia.

 

 

También cuestionó uno de los principales mitos alrededor de la problemática: que mencionar el suicidio puede inducir a una persona a cometerlo. "Mientras más se habla, más gente se puede sentir identificada, más gente puede pedir ayuda", afirmó.

 

Jóvenes, frustración y exposición digital

 

La especialista manifestó especial preocupación por la disminución de la edad observada en algunos casos. Explicó que niños y adolescentes se encuentran atravesando procesos de desarrollo emocional y cognitivo, por lo que requieren acompañamiento frente a situaciones de frustración, comparación social y exposición intensiva a entornos digitales.

 

 

En ese contexto mencionó factores que pueden aumentar el malestar, como el uso problemático de redes sociales, el bullying y las apuestas online. Sobre las plataformas digitales, explicó que los adolescentes pueden comparar su vida cotidiana con imágenes cuidadosamente seleccionadas de otras personas. "Se comparan con el detrás de escena de ellos y con el videoclip perfecto del otro", graficó.

 

La profesional aclaró que no existe una única causa detrás de una conducta suicida. Por eso, recomendó promover actividades fuera de las pantallas, fortalecer vínculos y trabajar la tolerancia a la frustración y el control de los impulsos desde edades tempranas.

 

Cómo acompañar a una persona que atraviesa una crisis

 

Ante una persona que manifiesta un profundo sufrimiento, aconsejó evitar expresiones que minimicen lo que siente. Frases como "tenés una vida hermosa" o "no le podés hacer esto a tu familia" pueden generar mayor culpa e invalidar el dolor.

 

 

"A veces hace falta escuchar antes de tirar una solución enseguida", señaló. Estar presente, acompañar sin juzgar y favorecer la búsqueda de atención profesional son algunas de las herramientas fundamentales. También destacó la importancia de la "postvención", es decir, el acompañamiento de familiares y allegados después de un suicidio o intento.

 

Para situaciones de crisis se mencionó la línea nacional 135 de prevención del suicidio, gratuita y disponible las 24 horas o la línea provincial 0800-777-2100. La especialista remarcó que pedir ayuda puede resultar decisivo: "Una llamada, un mensaje puede cambiar".

 

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