El tatuador conocido como Iván de Quilmes inició un reclamo judicial contra Duki tras denunciar que varios de sus diseños habrían sido utilizados en productos comerciales vinculados al cantante sin autorización ni reconocimiento económico.
La situación salió a la luz después de una serie de publicaciones realizadas por el propio tatuador en redes sociales, donde explicó que durante años intentó resolver el conflicto de manera privada antes de avanzar con abogados.
El artista sostiene que algunas de sus creaciones aparecieron en merchandising oficial y en colaboraciones comerciales asociadas a la imagen del músico argentino.
El diseño que desató el conflicto
Según explicó Iván, uno de los puntos centrales del reclamo está relacionado con el reconocido tatuaje de alas que Duki lleva debajo de los ojos, una imagen que con el tiempo se transformó en parte de la identidad visual del cantante.
El tatuador afirmó que ese dibujo comenzó a utilizarse posteriormente en distintos artículos promocionales y productos comerciales vinculados al artista.
Entre los elementos señalados aparecen accesorios y prendas comercializadas en tiendas oficiales, además de supuestas aplicaciones del diseño en colaboraciones con marcas internacionales.
Para el denunciante, el problema no radica únicamente en el aspecto económico, sino también en la utilización de obras que considera propias sin un acuerdo formal previo.
El descargo público del tatuador
En sus publicaciones, Iván aseguró que durante mucho tiempo mantuvo conversaciones con el entorno de Duki buscando una solución sin necesidad de judicializar el conflicto.
Incluso compartió capturas de mensajes privados donde, según indicó, el cantante reconocería la situación y le comunicaría que su equipo trabajaría para resolver el tema.
Sin embargo, el tatuador sostiene que nunca recibió una propuesta concreta y que el uso de los diseños continuó pese a sus reclamos.
También remarcó que decidió hacer pública la situación después de sentirse ignorado y sin respuestas definitivas tras varios intentos de negociación.
Cómo sigue la situación judicial
El caso quedó ahora en manos de abogados particulares que representan al tatuador y avanzan con una denuncia vinculada a presuntos daños y perjuicios por utilización indebida de propiedad intelectual.
Mientras tanto, el conflicto comenzó a generar repercusión entre seguidores del artista y usuarios de redes sociales, donde el tema rápidamente se viralizó.
Hasta el momento, Duki no realizó declaraciones públicas sobre la denuncia ni confirmó si existen negociaciones abiertas con el tatuador.