Política

Reforma laboral: qué pasará con los contratos de trabajo antiguos tras su aprobación

La reforma laboral aprobada en el Congreso redefine indemnizaciones, período de prueba y responsabilidad empresaria, y también alcanzará a los contratos de trabajo antiguos.

28 de Febrero de 2026
Imagen ilustrativa. Infobae.

La reforma laboral aprobada en el Congreso abrió un intenso debate jurídico y técnico sobre su impacto en los contratos de trabajo antiguos. Aunque el principio general del derecho argentino establece que las leyes no deben aplicarse de manera retroactiva, en materia laboral existen particularidades cuando las relaciones continúan vigentes y todavía pueden generar consecuencias futuras, como un despido o un reclamo indemnizatorio.

 

 

Según el texto sancionado, las nuevas disposiciones no se limitarán a los vínculos que se celebren tras la promulgación, sino que también alcanzarán a las relaciones en curso, especialmente en lo referido a la terminación del contrato. Esto implica que trabajadores con años de antigüedad podrían quedar alcanzados por el nuevo esquema si el distracto se produce bajo la vigencia de la flamante normativa.

 

Especialistas señalan que el eje de la discusión radica en determinar si se afectan derechos adquiridos o si, por el contrario, se trata de consecuencias jurídicas que aún no se consolidaron. En ese marco, el Gobierno sostiene que la aplicación inmediata es válida cuando el hecho —por ejemplo, el despido— ocurre bajo la nueva ley.

 

Cambios en indemnizaciones y despidos

 

Uno de los puntos más sensibles de la reforma laboral es la modificación del sistema tradicional de indemnización por despido. La iniciativa habilita la posibilidad de reemplazar el esquema clásico por fondos de cese laboral o mecanismos de capitalización, similares a los vigentes en la industria de la construcción.

 

Foto: Infobae.

 

Para los trabajadores contratados antes de la reforma, el escenario cambia si son despedidos luego de su entrada en vigencia. En ese caso, la liquidación se calcularía conforme a las nuevas reglas, lo que podría implicar topes indemnizatorios y la eliminación de ciertas sanciones por falta de registración. Expertos en derecho laboral advierten que las posibilidades de cuestionar judicialmente esta aplicación serían acotadas, dado que el despido es el hecho generador que activa el cálculo.

 

En términos prácticos, esto se traduciría en una reducción de los costos de desvinculación para las empresas, modificando la estructura económica de las relaciones laborales, incluso para aquellas iniciadas hace muchos años.

 

Período de prueba y banco de horas

 

La reforma laboral también introduce cambios en el período de prueba, que actualmente es de tres meses y podría extenderse a seis u ocho, según el tamaño de la empresa. En este punto, la distinción entre contratos nuevos y antiguos es clara: quienes ya superaron ese período no podrán ser sometidos nuevamente al régimen ampliado, ya que su estabilidad constituye un derecho consolidado, indicó Infobae.

 

Otra novedad es la incorporación del llamado “banco de horas”, un sistema que permite compensar horas extras con descansos en lugar de abonarlas como adicionales salariales. Para las relaciones laborales ya existentes, su aplicación no será automática, sino que requerirá acuerdo entre empleador y trabajador.

 

Estas herramientas buscan dotar de mayor flexibilidad a la organización del trabajo, aunque también generan interrogantes sobre el equilibrio entre productividad y protección de derechos.

 

Tercerización y plataformas digitales

 

La reforma laboral redefine, además, el alcance de la responsabilidad solidaria en casos de tercerización. Hasta ahora, la empresa principal respondía por las deudas laborales de sus contratistas. Con la nueva normativa, esa responsabilidad se limitará a supuestos de fraude o negligencia grave, reduciendo el margen de reclamo para empleados tercerizados, sin importar su antigüedad.

 

En paralelo, el texto contempla un régimen especial para trabajadores de plataformas digitales, a quienes excluye de la Ley de Contrato de Trabajo y encuadra como independientes. Esto podría impactar en litigios en curso donde se discute la existencia de relación de dependencia.

 

La intención oficial, según se desprende de los fundamentos, es incentivar la formalización y disminuir la litigiosidad. Sin embargo, distintos sectores advierten que ello podría implicar una reducción en el nivel de garantías laborales.

 

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, sintetizó el alcance de la norma con una frase contundente: “La reforma laboral es para todos los empleos, no para los nuevos”. De este modo, dejó en claro que el nuevo marco regulatorio abarcará tanto los contratos futuros como los celebrados bajo el régimen anterior.

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