Pablo Laurta, acusado de montar un macabro plan para asesinar a su expareja y suegra en Córdoba, fue trasladado este miércoles a Concordia para responder por el otro crimen que se le adjudica: el del remisero Martín Palacio, a quien también habría asesinado mientras iba rumbo a cometer los femicidios.
Laurta llegó a la Jefatura Departamental local a las 18 horas en medio de un fuerte operativo de seguridad. Más tarde se lo trasladó a la Unidad Penal 3. El motivo del viaje era que este jueves a las 9 de la mañana tenía que presentarse en el juzgado de Garantías, a cargo de Gabriela Seró, para resolver su situación procesal, ya que se le vencía el plazo de la prisión preventiva por el homicidio de Palacio.
Al arribar a Concordia rodeado por agentes de policía, gritó a la prensa: “La Justicia no investigó los secuestros y abusos a mi hijo. Quiero que se sepa la verdad”, según supo Diario Río Uruguay.
Durante la audiencia, Seró decidió extender la prisión preventiva durante 90 días. Ese fue el pedido que hizo el Ministerio Público Fiscal. La defensa no se opuso.
El hombre, de nacionalidad uruguaya, está acusado de tres crímenes. En Córdoba irá a juicio por el doble femicidio de su expareja, Giardina Luna, y de su exsuegra, Mariel Zamudio. Se supo que en Concordia está procesado por el crimen de Palacio, un remisero de Buenos Aires que contrató para ir hasta la otra provincia.
En el camino, Palacio fue brutalmente asesinado y descuartizado. Sus restos aparecieron desperdigados en zonas rurales de Entre Ríos.
Al ser detenido en Gualeguaychú, la Justicia de Concordia le dictó a Laurta prisión preventiva por 120 días. Ese plazo caducó en los últimos días. El acusado tiene defensor oficial en esta causa. Se trata de José Luis Legarreta. La fiscal que interviene es Daniela Montangie, pero hoy actuó Tomás Tscherning.
Se justificó el pedido de extensión de la prisión en que aún restan pruebas por producirse. También se alegó que la investigación penal preparatoria todavía está en proceso. Legarreta avaló los argumentos. Laurta permanecerá detenido en Córdoba a la espera del juicio por el doble femicidio.
La ruta del crimen
El trayecto que recorrió Pablo Laurta en Entre Ríos tras haber subido al Toyota Corolla del remisero Martín Sebastián Palacio, quien luego fue asesinado, no fue producto del azar. Se trata de un prolijo trazado para no ser detenido por controles de las fuerzas de seguridad apostadas a la vera de las rutas principales. Así lo entienden los investigadores del caso.
En la causa se manejan datos concretos de cómo fue su raid delictivo para culminar con los femicidios en Córdoba de su ex Luna Giardina y la madre de la mujer, Mariel Zamudio; y así llevarse a su hijo de 5 años.
Laurta comenzó su raid con el viaje en canoa desde Uruguay a Entre Ríos. Así logró que el ingreso a la Argentina no quede registrado en la Dirección de Migraciones. Luego, el 7 de octubre de 2025, a las 19:53, se subió al Toyota Corolla del remisero Palacio. Lo había contratado para viajar a la ciudad santafesina de Rafaela. El destino, sin embargo, fue otro.
Su cuerpo, sin brazos ni cabeza, apareció seis días después en un paraje rural cerca de Concordia, localidad ribereña al río Uruguay. Los otros restos se encontraron después en inmediaciones de la ciudad de Tala, en el centro de la provincia. El auto de Palacio fue encontrado incinerado en Córdoba. En esa ciudad, Laurta habría asesinado a las dos mujeres y secuestrado al menor.
Días después, la Policía detuvo a Laurta en un hotel de Gualeguaychú, en el sur de Entre Ríos. Planeaba regresar a Uruguay. En la habitación que ocupaba con el niño se encontraron pertenencias del remisero.