Se llevó a cabo en el Teatro Municipal 3 de Febrero una nueva edición de “Pinceladas de Rock”, un espectáculo de gran escala que combinó arreglos sinfónicos, interpretaciones corales y fragmentos de canciones emblemáticas del rock nacional.
La propuesta reunió a elencos corales y músicos de distintas localidades entrerrianas, consolidándose como una de las experiencias artísticas colectivas más relevantes del calendario cultural provincial.
Coros, orquesta y músicos invitados
El espectáculo contó con la participación de la Orquesta Sinfónica Municipal de Crespo; del Coro de Jóvenes de la Escuela Coral “Mario Monti”; del Coro Municipal de María Grande y del Coro Municipal “del Centenario” de Crespo. En tanto, Máximo Pasgal se desempeñó en guitarra; Juan Pablo Dupont en bajo; Francisco Scotta como solista, bajo la coordinación de Alan Dunand y la dirección general de Eduardo Retamar.
Un proyecto que crece desde 2022
“Pinceladas de Rock” comenzó a desarrollarse a mediados de 2022 y, desde entonces, mantuvo una continuidad que le permitió incorporar nuevas instituciones artísticas y sumar instancias de formación y participación para coristas, músicos y directores. La estructura del proyecto se basa en arreglos originales que reúnen fragmentos de canciones del rock argentino de las últimas cuatro décadas.
En cada presentación participan alrededor de 140 voces y 56 músicos, alcanzando un total cercano a las 200 personas en escena. Esa magnitud convierte al espectáculo en una experiencia singular dentro del panorama cultural entrerriano.
Clásicos reinterpretados
En esta oportunidad, se interpretaron Fanky de Charly García; Lamento Boliviano de Enanitos Verdes; Aún estás en mis sueños de Rata Blanca; Un vestido y un amor y 11 y 6 de Fito Páez; Todas hojas son del viento de Luis Alberto Spinetta; Loco un poco de Turf; Bye Bye de Vilma Palma e Vampiros; Sin documentos de Los Rodríguez; Matador de Los Fabulosos Cadillacs.
De esta manera, “Pinceladas de Rock” propuso un diálogo entre la música popular argentina y el lenguaje sinfónico-coral, consolidándose como una experiencia artística que combina memoria, identidad y trabajo colectivo, con una fuerte impronta entrerriana.