REDACCIÓN ELONCE
La marcha Ni Una Menos en Paraná volvió a poner en primer plano las demandas contra la violencia de género y la necesidad de profundizar las políticas de prevención. A medida que la columna avanzaba por las calles de la capital entrerriana, las participantes compartieron sus reflexiones sobre una problemática que continúa afectando a mujeres y diversidades en todo el país.
Una de las jóvenes que participó de la movilización destacó la importancia de mantener vigente el reclamo. “A nivel país lo que pasó con Agostina es algo relevante que nos tiene que importar a nosotras como mujeres. Lo que importa es que nos podamos movilizar para que se escuche”.
Al ser consultada sobre una de las problemáticas que considera más naturalizadas, señaló: “El acoso callejero, porque es lo más notorio y lo más normalizado que está”.
La necesidad de visibilizar las violencias cotidianas
Otra de las manifestantes remarcó la importancia de la participación ciudadana en este tipo de convocatorias. “Es muy importante que podamos estar presentes en estos espacios, en estas causas, que empecemos a desnaturalizar muchas de las conductas, de los modos de violencia que tenemos muy arraigados todos como sociedad”.
La misma línea de pensamiento fue compartida por otra participante, quien sostuvo que la movilización sigue siendo necesaria ante la persistencia de los hechos de violencia de género. “Es necesario que sigamos saliendo, que sigamos trayendo nuestras voces y pidiendo que nunca más falte una mujer, una niña, una persona por violencia de género en sus casas y en nuestra sociedad”.
Las expresiones recogidas por Elonce durante la jornada reflejaron una preocupación que atraviesa distintos sectores sociales y generaciones, en una marcha donde confluyeron organizaciones feministas, agrupaciones políticas, estudiantes, familias y trabajadores.
El legado de Micaela García presente en la movilización
Entre las organizaciones presentes se destacó la participación de la Agrupación Micaela García. Jessica, una de sus integrantes, explicó los motivos que llevaron al espacio a sumarse a la convocatoria.
“Estamos acá para marchar, para defender nuestros derechos como lo venimos haciendo y para representar a Micaela, que fue una más de nosotras y fue una militante como nosotros. Estamos haciendo un antes y un después de la lucha, que sigue vigente”.
Además, remarcó la importancia que tiene la figura de la joven entrerriana asesinada en 2017 para quienes continúan impulsando acciones de concientización. “Micaela marcó una parte muy importante en nosotros y por eso estamos acá hoy, representándola y representando a la agrupación, que día a día nos estamos ayudando entre todos para que se vea su nombre”.
“No alcanza con marchar si la sociedad no se involucra”
Uno de los testimonios más contundentes de la jornada puso el foco en la responsabilidad colectiva frente a la problemática. La participante sostuvo que la persistencia de los femicidios demuestra que aún queda mucho trabajo por hacer.
“Si llegamos al punto en que diez años después seguimos saliendo a marchar y sigue habiendo un femicidio cada 31 horas, significa que no alcanza con esto y que hay un montón de gente, parte de la comunidad, que no se está involucrando con este problema”.
En ese sentido, remarcó que la responsabilidad no puede recaer únicamente en el movimiento feminista. “No puede ser solamente el movimiento feminista el que se haga cargo. Tiene que ser el Estado y tenemos que ser todos en la comunidad hacernos responsables. Los varones deben hablar entre ellos, sensibilizarse con este problema”.
La movilización concluyó frente a Casa de Gobierno, donde las organizaciones leyeron un documento conjunto y renovaron el reclamo por políticas públicas efectivas para prevenir la violencia de género. Las voces escuchadas durante la jornada dejaron en claro que, a más de una década del primer Ni Una Menos, la demanda de justicia y de una sociedad libre de violencias continúa vigente.