REDACCIÓN ELONCE
La polémica entre Barbie Vélez y Fede Bal volvió a ocupar el centro de la escena mediática y provocó una fuerte reacción de Nazarena Vélez, quien no pudo contener las lágrimas al referirse al sufrimiento que atravesó su hija durante y después de la conflictiva relación que mantuvo con el actor.
La actriz y productora se expresó en el programa televisivo LAM, donde realizó un duro descargo luego de que Bal hablara nuevamente sobre el conflicto judicial que ambos protagonizaron años atrás.
La situación se desencadenó tras una entrevista concedida por Federico Bal al streaming Blender, donde recordó públicamente aquella relación. Sus declaraciones motivaron una respuesta de Barbie Vélez, quien se mostró visiblemente afectada y le pidió que dejara de hablar de ella. “No hables nunca más de mí, y si querés hablar, que sea para pedir perdón”, expresó la actriz durante una entrevista en Bondi Live.
Al abordar el tema en televisión, Nazarena se mostró profundamente angustiada. “Cuando un hijo la está pasando mal, es lo único que no puedo manejar”, sostuvo con la voz quebrada, al tiempo que defendió a su hija y recordó las consecuencias emocionales que, según relató, dejó aquel episodio en su vida.
El recuerdo de una etapa traumática
Durante la entrevista, la actriz cuestionó a quienes minimizan el impacto que tuvo la situación sobre Barbie. Ante un comentario que sugería no involucrarse nuevamente en la polémica, respondió: “¿Cómo no me voy a enganchar si están hablando de mi hija? ¿Vos sabés lo que sufrió Bárbara?”.
La mediática recordó que las denuncias cruzadas entre Barbie Vélez y Federico Bal ocurrieron en 2016. En aquel momento, ella denunció al actor por lesiones agravadas y violencia de género, mientras que él presentó una contrademanda por amenazas, daños y lesiones. La Justicia finalmente dispuso el sobreseimiento de ambas partes.
Sin embargo, Nazarena aseguró que el episodio dejó secuelas profundas. “Cuando la escuché decir que fue el trauma más grande de su vida, pensé que me moría. Tenía ganas de ir a matarlo, me generó una impotencia”, afirmó durante el programa. También cuestionó el tratamiento mediático que tuvo el caso y consideró que su hija fue injustamente señalada.
Críticas a la Justicia y revelaciones sobre el pasado
Otro de los puntos centrales de su descargo estuvo relacionado con el desenlace judicial. Nazarena expresó su desacuerdo con la resolución y sostuvo que la causa nunca le dejó una sensación de reparación. “La Justicia no es justicia. No podés decir que es un empate técnico”, manifestó.
Asimismo, recordó que fue el director teatral José María Muscari quien le advirtió sobre situaciones conflictivas que se producían en la convivencia de la pareja. Según contó, el artista le informó que vecinos del edificio escuchaban gritos frecuentes. Cuando consultó a los involucrados, ambos negaron que existieran problemas, aunque ella decidió confiar en la advertencia.
“Barbie nunca me contó la verdad porque le arranco la cabeza. Cuando estás en una relación así, te da vergüenza contar”, reflexionó la actriz sobre las dificultades que enfrentan muchas personas para hablar sobre situaciones de violencia o conflicto dentro de una pareja.
Las consecuencias para Barbie Vélez
Nazarena también hizo referencia al impacto profesional que, según su visión, tuvo la exposición mediática del caso. “Por esto mi hija no trabajó durante muchos años”, aseguró, al recordar que la controversia afectó la imagen pública de la joven actriz, publicó Minuto Uno.
Además, señaló que Barbie atravesó un prolongado proceso terapéutico para superar esa etapa. “Ella hizo mucha terapia. Se sintió un sorete durante mucho tiempo”, sostuvo. También consideró que el hecho de ser hija de una figura mediática generó prejuicios que condicionaron la percepción pública del conflicto.
Hacia el final de la entrevista, Nazarena fue contundente al referirse a la posibilidad de una reconciliación con Federico Bal o con su madre, Carmen Barbieri. “No me interesa en lo más mínimo reconciliarme. A la gente mala la quiero lejos. Hay cosas que no se perdonan”, concluyó.