Javier Milei viaja a Estados Unidos para participar de la Asamblea General de la ONU, donde tenía previsto ratificar el reclamo de soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. La agenda presidencial también incluyó una reunión con el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, tres exposiciones sobre el programa económico y actividades vinculadas con la comunidad judía.
La visita fue programada con una duración aproximada de 60 horas y contempló actividades políticas, diplomáticas, económicas y religiosas. Milei viajó acompañado por el canciller Pablo Quirno y el ministro de Economía, Luis Caputo, mientras que el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford, se incorporaría a la comitiva oficial, publicó Infobae.
Durante su intervención ante las Naciones Unidas, el mandatario reafirmaría que las Islas Malvinas pertenecen a la Argentina y volvería a solicitar que el Reino Unido retomara las negociaciones diplomáticas para resolver la disputa de soberanía. La posición se enmarcó en los pronunciamientos históricos del Estado argentino y en las resoluciones de la ONU que reconocieron la existencia de una controversia entre ambos países.
El reclamo argentino por las Islas Malvinas
El Presidente había anticipado parte de su posición durante una cadena nacional. “Las Malvinas son argentinas, por historia y por derecho. No hay discusión al respecto. Las islas formaron parte del territorio argentino desde los orígenes de nuestra nación”, había afirmado.
En aquel mensaje, Milei recordó que “en 1833 el Reino Unido ocupó las Malvinas, expulsó a las autoridades argentinas e instaló una situación colonial que se perpetúa hasta nuestros días”. También sostuvo que las Naciones Unidas habían reconocido la disputa de soberanía y habían llamado a ambos países a buscar una solución mediante negociaciones bilaterales y pacíficas.
La exposición ante la Asamblea General permitiría al mandatario trasladar esa postura al ámbito multilateral. El reclamo argentino se concentraría en la soberanía sobre las islas y en la necesidad de reabrir un canal de diálogo con el Gobierno británico.
Reunión con Marco Rubio
Otro punto de la agenda sería el encuentro entre Milei y Marco Rubio, orientado a profundizar la relación entre Argentina y Estados Unidos. El Presidente presentaría la posición nacional sobre Malvinas y analizaría con el funcionario norteamericano distintos aspectos del vínculo bilateral.
Hasta el inicio del viaje no se había confirmado una reunión formal con el presidente estadounidense, Donald Trump. Ambos podrían coincidir en actividades vinculadas con la Asamblea General, aunque Milei tenía previstas reuniones privadas con los economistas Roberto Salinas y Xavier Sala i Martín.
El acercamiento político con Washington constituyó uno de los ejes de la política exterior del Gobierno. La administración de Milei buscó fortalecer la relación con Estados Unidos tanto en el plano diplomático como en las áreas económica y comercial.
Exposiciones ante empresarios e inversores
La agenda incluyó tres presentaciones destinadas a explicar el programa económico del Gobierno. Milei tenía previsto participar de una actividad organizada por la Fundación Federalismo y Libertad y el Instituto Republicano Internacional, de una reunión a puertas cerradas convocada por el Consejo de las Américas y de una exposición ante el Club Económico de Nueva York.
Ante empresarios, banqueros e inversores, el mandatario defendería las políticas de reducción del gasto público, equilibrio fiscal y reformas estructurales aplicadas por su administración. Caputo formaría parte de esos encuentros para brindar detalles sobre la situación económica y las perspectivas del programa oficial.
El Club Económico fue fundado en 1907 y reunió a dirigentes políticos, funcionarios y referentes del sector financiero. Entre sus expositores históricos estuvieron Woodrow Wilson, Winston Churchill, Dwight Eisenhower, John Kennedy, Ronald Reagan, Henry Kissinger, Hillary Clinton y Janet Yellen.
Actividades vinculadas con la comunidad judía
Milei también tenía previsto visitar la escuela Yeshiva Darchei Torah, donde recibiría el premio Ohev Yisrael por su respaldo al pueblo judío y sus pronunciamientos contra el antisemitismo. La actividad se realizaría antes de su reunión con Rubio.
La agenda religiosa se completaría con una visita a la Tumba del Rebe y una reunión con el rabino Simon Jacobson. Esas actividades continuarían el vínculo que el mandatario había mantenido con referentes e instituciones de la comunidad judía durante su gestión.
Luego de cumplir la agenda diplomática y económica, el Presidente tenía previsto emprender el regreso el jueves 24 de septiembre por la noche. La visita estuvo centrada en el discurso ante la ONU, el vínculo con Estados Unidos, el reclamo por Malvinas y la presentación del programa económico ante potenciales inversores.