El documento de la Marcha de la Bronca reclamó a la CGT y las CTA una huelga general, pidió aumentos de salarios y jubilaciones y planteó la ruptura del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El texto fue preparado por más de 350 organizaciones sociales, sindicales y políticas que convocaron a una movilización este sábado desde el Congreso hacia la Plaza de Mayo, donde estaba prevista su lectura frente a la Casa Rosada.
La concentración principal fue anunciada para las 15.30 en Plaza Congreso, con una marcha por la avenida de Mayo a partir de las 16. Según el documento difundido por Infobae, las organizaciones atribuyeron al Gobierno nacional la pérdida de puestos de trabajo, el cierre de empresas y el deterioro de los ingresos. También cuestionaron las políticas de gobernadores y las respuestas de las conducciones sindicales ante esos problemas.
El petitorio incluyó la prohibición de despidos, la anulación de la reforma laboral, la reapertura de la planta de FATE y la reincorporación de sus trabajadores. Los convocantes exigieron, además, el no pago de la deuda externa y pidieron coordinar los reclamos en sindicatos, escuelas, universidades, hospitales y barrios. Esas propuestas expresaron la posición de las organizaciones firmantes del documento.
El pedido de un paro nacional
Uno de los ejes del texto fue el reclamo a la CGT para que convocara a un paro nacional como parte de un plan de lucha hacia la huelga general. Las organizaciones criticaron a la conducción de la central obrera por su actuación frente a la reforma laboral y sostuvieron que las medidas debían discutirse en asambleas y plenarios de delegados. El planteo también estuvo dirigido a las Centrales de Trabajadores de la Argentina.
Entre los conflictos que mencionó el documento estuvieron los de los trabajadores del Hospital Garrahan y de FATE, las movilizaciones universitarias y las protestas de jubilados frente al Congreso. Los organizadores convocaron a acompañar una nueva concentración de jubilados prevista para el 23 de septiembre. También reclamaron el desprocesamiento de personas investigadas por su participación en protestas y rechazaron sumarios y causas judiciales contra representantes sindicales.
El texto vinculó esos reclamos con su diagnóstico sobre la economía. Afirmó que habían cerrado 30.000 empresas y se habían destruido 300.000 puestos de trabajo; esas cifras fueron presentadas por los convocantes en el documento. También cuestionó la baja del programa Volver al Trabajo y sostuvo que había afectado a 950.000 familias.
Quiénes convocaron y qué se había previsto para el acto
La convocatoria reunió a partidos del Frente de Izquierda y de los Trabajadores-Unidad, entre ellos el PTS, el MST y el Partido Obrero, además del Polo Obrero, otras organizaciones piqueteras, agrupaciones sindicales, centros de estudiantes, organismos de derechos humanos, asambleas socioambientales y artistas. Entre quienes impulsaron la marcha figuraron Myriam Bregman, Nicolás del Caño y Alejandro Bodart.
La legisladora porteña Celeste Fierro, del MST, sostuvo que la convocatoria había sumado sectores de la cultura, organizaciones ambientales y de género, jóvenes y agrupaciones de derechos humanos. Bodart, por su parte, afirmó que la iniciativa había crecido desde las primeras reuniones organizativas y llamó a trabajadores y jóvenes a participar. Ambas declaraciones formaron parte de la difusión previa a la movilización.
Para el cierre frente a la Casa Rosada se había anunciado, además de la lectura del documento, una presentación musical con Miguel Cantilo, Bersuit y Los Gardelitos, entre otros artistas. El recorrido anunciado avanzaba desde Plaza Congreso por avenida de Mayo hasta Plaza de Mayo. El Ministerio de Seguridad nacional había anticipado la aplicación del protocolo antipiquetes y un refuerzo del vallado en la zona de la protesta.