Con sólo 19 horas de diferencia, se registraron en la provincia de Entre Ríos, dos tragedias viales y a 20 kilómetros de distancia, con el lamentable resultado de dos nenes de 2 y 9 años fallecidos.
La primera ocurrió el jueves 14 de mayo, poco antes de las cuatro de la tarde, en el kilómetro 160 de la ruta nacional 14, denominada en esa zona como autovía Artigas, a pocos metros del ingreso del alojamiento turístico rural Los Franco Suizos, en jurisdicción de la localidad de San José.
Según fuentes policiales, un niño de 2 años caminó unos mil metros desde un establecimiento rural hasta la carretera.
El chico, identificado como Dante Ismael Figueroa, apareció de la nada, de entre unas malezas, y un camión Scania con acoplado cargado con troncos lo embistió con las ruedas traseras, causándole la muerte inmediata.
La abuela de la víctima, Bibiana Figueroa (43), vive en el campo con su pareja, que trabaja cuidando el predio y los animales. La mujer tiene a su madre postrada en una cama y es quien criaba a Dante. Cuando ella advirtió que el nene se había ido, ya era tarde.
"Mi tía estaba aseando a su mamá, que tiene las caderas quebradas. Y fue un segundo, salió atrás de su perrito", señaló una sobrina de la mujer en las redes sociales.
En su declaración informal, con mucha angustia, la abuela comentó que el nene habría seguido a su perro, Max, hasta la ruta. Es más, según pudo saber Clarín, otro camionero que pasó por el lugar también dijo haber visto a un animal justo antes de la tragedia.
El camionero, de 48 años y domiciliado en San José, quedó conmocionado y fue contenido. "Fue una imagen impactante, también por la edad del niño", afirmó el comisario mayor Héctor Martínez.
Además, manifestó que "el camión continuó unos metros porque en un primer momento el conductor no se habría percatado del accidente" y "cuando el chofer se dio cuenta, frenó a una distancia prudencial", a unos 200 metros.
"Hay que tener en cuenta que es una zona donde hay vegetación y una cuneta", explicó Martínez.
En el lugar trabajaron los bomberos voluntarios de San José, que en una publicación expresaron: "Acompañamos en el dolor a la familia afectada, con un respeto que no conoce palabras suficientes. Agradecemos el trabajo coordinado de las fuerzas que intervinieron en el lugar".
"Luego de que la empresa Orbe retiró el pequeño cuerpo, se realizaron tareas de limpieza de la cinta asfáltica. Ser bombero es estar ahí cuando nadie quiere estar, y aunque el cuerpo aguante, el corazón siente cada pérdida como propia", completaron.
Dante iba a cumplir 3 años el próximo 29 de mayo. "Ellos (por su abuela y la pareja) están enfocados en su dolor. Ni siquiera tienen fuerzas para contestar los mensajes", dijo un familiar del nene.
La tragedia en Villa Elisa
El otro caso se registró el viernes 15 de mayo, a las 9, en la esquina de las calles Tomás de Rocamora y Emilio Francou, en Villa Elisa, donde un nene de 9 años murió al ser atropellado por un auto cuando se dirigía en bicicleta a cumplir con una actividad escolar junto con un amiguito.
Juan Cruz Arraigada Sotelo hizo dos cuadras y media tras salir de su casa. Como pasa habitualmente en cualquier pueblo del interior, iba de contramano por una calle de tierra, donde la mujer de 62 años que conducía un Seat León no lo vio (miró para el lado derecho, por el sentido de circulación de los vehículos) y lo embistió.
La víctima falleció en el acto por un golpe en la cabeza. La mujer quedó en shock y tuvo que ser asistida, detalló a Clarín el comisario Martínez. Se le practicó el test de alcoholemia y dio negativo.
El nene iba con su mochila y su amiguito -que solo se golpeó- salió corriendo desesperado a pedirle ayuda a su mamá, ya que estaba a pocos metros de su hogar. Fue ella una de las primeras en llegar al lugar.
Desde la Dirección Departamental de Escuelas de Colón informaron la suspensión de clases en la Escuela Normal Dr. Luis César Ingold, donde asistía la víctima en el turno tarde. Está ubicada a menos de 200 metros de donde ocurrió el hecho.
Juan Cruz era hijo único. Su madre es una reconocida pediatra, Mariana Sotelo, quien había tenido una larga lucha para ser mamá junto a su marido, Néstor "Copo" Arraigada, a quien le avisaron de lo sucedido cuando estaba de viaje en Rosario.
Son una pareja muy querida en la zona y el dolor insoportable que atraviesan hoy es compartido por muchos de sus allegados. "Fue muy buscado el nene, se desvivían por el chiquito. Una desgracia", describió a este diario un allegado.
El nene jugaba al básquet en el Club Atlético Villa Elisa (CAVE) y la tragedia se produjo a una cuadra del ingreso a esta institución.
"Con profundo dolor despedimos a un querido jugador de básquet de nuestro club. Acompañamos a su familia, amigos y compañeros en este momento tan triste, haciendo llegar nuestras más sinceras condolencias", indicaron en las redes sociales.
La noche anterior, el chico había estado practicando karate. "QEPD angelito querido, anoche brillaste en la sesión de karate junto a mi nieto Agustín... No hay consuelo para tanto dolor, nuestras condolencias a sus padres...", posteó Alejandro Esquivo.
Una joven estudiante universitaria de 23 años que lo cuidó cuando era chico publicó un sentido posteo: "Tuve la suerte de cuidarte y conocerte, tuve la suerte de llenarme de tu amor tan puro e inocente, tuve la suerte de coincidir con vos. Me duele en el alma Patun. Volá lo más alto que puedas y que el cielo se invada con tu risa. Te quiero + de 3.000".
Ambos casos son investigados por la fiscalía N° 1 de Colón. En el primero intervino Micaela Di Pretoro (auxiliar) y en el otro Juan Sebastián Blanc (titular). Esperan el resultado de las pericias accidentológicas para determinar qué calificaciones legales caben en cada uno. (Clarín)