La octava noche del Festival de Jesús María comenzó como una verdadera fiesta del folklore con la actuación de artistas consagrados como Soledad Pastorutti, Los Carabajal y Orellana Lucca, pero terminó con una lluvia torrencial que, lejos de ahuyentar al público, convirtió el campo en un patio de juegos y una pista de baile acuática.
"Mientras ustedes aguanten, yo me quedo. No me para nada", gritó Soledad Pastorutti desde el escenario, desafiando al temporal y reafirmando su compromiso inquebrantable con Jesús María.
Pero a la 1:30 de la madrugada, el riesgo eléctrico y las condiciones que afectaban la técnica del evento obligaron a la Comisión a emitir un comunicado oficial: suspensión inmediata por razones de seguridad, indica Cba24.
Aunque el show se interrumpió y quedaron artistas sin actuar, el protagonismo absoluto se lo llevó la gente. Las imágenes de la multitud resistiendo, cantando a los gritos bajo los paraguas y celebrando a pesar de la inundación quedarán como el gran resumen de una noche en la que la pasión fue mucho más fuerte que el diluvio. Y los gauchos, por primera vez, “domaron el agua”.