La Justicia avanza con el remate de los bienes que quedaron de la quiebra de Garbarino y los activos remanentes de su agencia de viajes, Garbarino Viajes, luego de cuatro años de concurso, en los que fracasó la renegociación de la deuda con los acreedores y sin conseguir un comprador en el intento de salvataje, pese al interés de fondos como Inverlat, dueño de Havanna, y la sociedad Vlinder, que al final no presentó una propuesta formal de reestructuración.
En ese sentido, se procedió al desarme de la mínima estructura que conservó la compañía, que llegó a ser la principal casa de electrodomésticos y electrónica del país, y estuvo inmersa en una crisis por, al menos, cinco años.
Los locales que quedaban abiertos ya cerraron y se liquidó parte del stock final. Ahora, se venderá el último inventario, que incluye poco más de 1.500 unidades, de las cuales varias son “mercadería obsoleta y deteriorada con poco valor, que, por su antigüedad, es poco buscada por el público”.
Abarca equipamiento de las exsucursales y las oficinas del vertical de turismo que formaba parte del conglomerado de firmas que le compró el empresario Carlos Rosales en junio de 2020 –junto con las plantas Tecnosur y Digital Fueguina, ubicadas en Tierra del Fuego, y la financiera Fiden– a los hermanos Daniel y Omar Garbarino, que fundaron la empresa en 1951 y llegó a tener más de 200 locales y 4.500 empleados. En ese entonces, Rosales ya era dueño de la aseguradora Prof y protesorero del club de fútbol San Lorenzo. A los meses, sumó Radio Continental, que vendió a comienzos de 2025.
En junio, la Justicia decretó la quiebra del patrimonio personal de Rosales, proceso que se abrió en paralelo. En este caso, los acreedores tienen tiempo hasta este viernes para verificar sus créditos y el síndico deberá presentar el informe individual el 3 de noviembre, donde detallará quiénes son los acreedores y por qué montos.
A su vez, un grupo de casi 200 extrabajadores de las plantas de Tierra del Fuego cuestionan un intento de unificar la masa de acreedores de las fábricas con la quiebra general de Garbarino. Su argumento es que las plantas tienen sus propios acreedores y pasivos.
Dos remates de Garbarino
Mientras tanto, y como parte de la disolución final de Garbarino, la transferencia de bienes pasaron temporalmente a la órbita de la sindicatura para ser liquidados y así cancelar parte de la deuda acumulada a los acreedores –bancos, proveedores comerciales y exempleados–, que hasta el 24 de junio tenían tiempo para presentar sus planteos en el marco de la definición del pasivo de la quiebra.
Con esa intención, el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 7, Secretaría N° 14, a cargo de Fernando D'Alessandro, lanzó dos subastas electrónicas por más de $ 22 millones, al tratarse de dos sociedades distintas con procesos de quiebra diferentes: el de la cadena se ordenó en marzo pasado, mientras que el de la agencia en julio de 2025, indica Clarín.
El primer remate comenzará el 24 de septiembre y finalizará el 7 de octubre. Incluye siete lotes de la cadena, que salen a la venta de forma conjunta con una base de $ 9,3 millones: una Citroën Berlingo Furgón, cámaras de seguridad, dispositivos informáticos, materiales como zorras hidráulicas portapallets, racks, matafuegos, extintores, carros, detectores de humo, mangueras, cartelería contra incendios, y mobiliario como exhibidores, cajoneras, estanterías y lockers.
En tanto, el segundo remate corresponde a Garbarino Viajes, con cinco lotes por $ 13,1 millones. Empezará el 1° de octubre y terminará el 15 de ese mes. Incluye mobiliario y artículos como monitores, teclados, y más equipamiento de oficina.
Aún resta por definirse el futuro de la marca, que es hoy el activo más valioso, por el peso que tuvo en el sector. Al respecto, la sindicatura pidió abrir un proceso específico para preservarla y, eventualmente, lanzarla a la venta. Más allá de lo que ocurra con ella como activo intangible, por ahora, se extingue como tal la emblemática cadena.