Un episodio de violencia empañó la previa del clásico entre Huracán y San Lorenzo de Almagro y derivó en una sanción ejemplar por parte de las autoridades de seguridad. Un simpatizante del Globo fue identificado tras intentar agredir a un futbolista visitante y recibirá derecho de admisión por 24 meses, por lo que no podrá ingresar a ningún estadio del país durante ese período.
El hecho se produjo minutos antes del inicio del encuentro en el Estadio Tomás Adolfo Ducó, cuando los jugadores del conjunto azulgrana se retiraban del campo de juego después del calentamiento. En ese momento, el hombre se acercó a la zona cercana al túnel con intenciones de increpar al delantero Diego Herazo.
Según se observó en imágenes que circularon posteriormente, el simpatizante intentó avanzar hacia el futbolista, aunque la intervención de otras personas presentes evitó que la situación pasara a mayores.
Identificación y sanción
De acuerdo con fuentes del Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, el involucrado fue reconocido a través del sistema de videovigilancia del estadio. Con ese material, los agentes lograron individualizarlo y labrarle un acta contravencional.
El hombre quedó acusado por infracciones a los artículos 119 y 120 del Código Contravencional, vinculadas a conductas que incitan al desorden en espectáculos deportivos. Como consecuencia, se le aplicará la máxima medida administrativa: el derecho de admisión por dos años.
La disposición implica que no podrá acceder a canchas donde se desarrollen competencias oficiales, una herramienta que las autoridades utilizan para prevenir hechos de violencia en el fútbol.
Otro incidente en la previa
En ese mismo contexto, también se registró otro episodio cuando un espectador escupió al arquero suplente José Devecchi mientras se dirigía a los vestuarios. El jugador optó por no reaccionar y continuó su camino, lo que evitó una confrontación mayor.
Desde los organismos de seguridad remarcaron que este tipo de comportamientos serán sancionados con firmeza para preservar el normal desarrollo de los espectáculos deportivos.
El clásico se disputó con normalidad, pero lo ocurrido volvió a poner el foco en la necesidad de reforzar los controles y promover conductas responsables en las tribunas, especialmente en partidos de alta rivalidad como el que protagonizó Huracán ante su histórico adversario.