La investigación por la descarga eléctrica que sufrió Esteban Bogado, un niño de 12 años, al intentar recuperar una pelota en una vivienda, avanza hacia su etapa final y podría ser elevada a juicio en las próximas semanas. Así lo confirmó el abogado Leopoldo Cappa, representante de la familia del menor, quien permanece internado tras el hecho ocurrido el 7 de marzo en una propiedad ubicada en calle Lamadrid al 2000 de la ciudad de Paraná.
Según explicó el letrado, la causa es llevada adelante por la fiscal Patricia Yedro y ya se encuentra prácticamente concluida en su etapa de investigación penal preparatoria. El caso involucra al sacerdote César Schmidt, propietario del inmueble, quien fue imputado y se abstuvo de declarar durante la audiencia correspondiente por recomendación de su defensor.
En ese marco, Cappa detalló que el menor continúa internado en el Hospital Materno Infantil San Roque, donde evoluciona favorablemente, aunque deberá someterse a una intervención quirúrgica. En ese sentido, precisó que el niño “está bien” y podría recibir el alta en aproximadamente dos semanas.
Imputación y avance de la causa
Respecto de la situación procesal del sacerdote, el abogado indicó que fue imputado el mismo día en que se lo intimó a designar defensor, instancia en la que se le fijaron medidas coercitivas simples. En diálogo con Radio Plaza, sostuvo que, de acuerdo a lo conversado con la fiscal, la investigación está finalizada y que, una vez que el menor sea dado de alta, estarán dadas las condiciones para elevar la causa a juicio.
En ese contexto, Cappa explicó que el hecho fue calificado como homicidio en grado de tentativa y señaló que se trata de un delito cuya pena mínima es de cinco años y ocho meses de prisión efectiva. Además, remarcó que el imputado se encuentra en condiciones de cumplir una eventual condena de ese tipo.
Sobre la estrategia de la defensa, indicó que el momento procesal adecuado para cuestionar la calificación legal será durante la audiencia de remisión a juicio, por lo que hasta el momento no hubo objeciones formales en ese sentido.
La calificación legal del hecho
El abogado también hizo referencia a los fundamentos de la imputación y sostuvo que la colocación de un sistema electrificado en una propiedad implica un riesgo extremo. En esa línea, afirmó que, más allá de a quién estuviera dirigido, “el único resultado que se espera al electrificar una malla, sea para un menor o para un presunto intruso, es la muerte”, lo que sustenta la calificación de tentativa de homicidio. (Entre Ríos Ahora)