El ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido permanece internado en terapia intensiva tras haber sufrido una arritmia que obligó a su traslado de urgencia desde el penal de Complejo Penitenciario de Ezeiza a un centro médico especializado en la Ciudad de Buenos Aires.
Según informaron fuentes cercanas al exfuncionario, el episodio ocurrió el 1 de abril, cuando médicos del Servicio Penitenciario Federal detectaron una fibrilación auricular. A partir de ese diagnóstico, se decidió su derivación para una atención más compleja, publicó Infobae.
Ya internado, De Vido fue sometido a un procedimiento cardíaco que permitió estabilizar su cuadro clínico. Actualmente permanece bajo monitoreo constante, con tratamiento anticoagulante por vía intravenosa y nuevos estudios previstos para los próximos días.
El exministro presenta antecedentes de salud relevantes: padece diabetes insulinodependiente desde hace más de dos décadas, además de hipertensión y otras afecciones cardíacas, lo que agrava su situación clínica.
De Vido se encuentra detenido desde noviembre del año pasado, tras haber sido condenado a cuatro años de prisión por administración fraudulenta en la causa vinculada a la Tragedia de Once. En ese fallo fue absuelto por el delito de estrago culposo relacionado con las muertes y heridos del siniestro.
Días antes de su descompensación, el exfuncionario había reiterado ante el Tribunal Oral Federal N° 7 su pedido de prisión domiciliaria, argumentando razones de salud y su edad, ya que tiene 76 años.
En esa oportunidad, durante su declaración en la causa conocida como “Cuadernos”, expresó: “Estoy preso y enfermo, pero preferiría morirme en mi casa”, en un intento por reforzar su solicitud de cumplir la condena fuera del ámbito penitenciario.
Sin embargo, hasta el momento, tanto el juez de ejecución como instancias superiores rechazaron el pedido de arresto domiciliario, pese a los argumentos de su defensa, que sostiene que las condiciones médicas no pueden ser adecuadamente atendidas dentro del sistema carcelario.
Mientras continúa internado, su evolución médica será clave no solo para definir su tratamiento, sino también para eventuales nuevas presentaciones judiciales vinculadas a su situación de detención.