Irán rechazó la propuesta de Trump este miércoles y marcó una nueva etapa de tensión en el conflicto con Estados Unidos, al considerar que el plan de 15 puntos presentado por Washington es “excesivo” y alejado de la realidad en el terreno. La iniciativa había sido enviada a través de canales diplomáticos, pero fue rápidamente descartada por Teherán.
Según medios estatales iraníes, el gobierno considera que la propuesta ignora el contexto actual del conflicto y busca imponer condiciones unilaterales. En esa línea, una fuente oficial aseguró que no habrá negociaciones hasta que se cumplan previamente los requisitos establecidos por la República Islámica.
El rechazo también incluye una fuerte crítica a la credibilidad de Estados Unidos, al que acusan de promover diálogos mientras mantiene acciones militares en simultáneo, junto a Israel, lo que fue calificado como una estrategia “engañosa”.
Las condiciones de Teherán para frenar el conflicto
Tras el rechazo, Teherán fijó una serie de exigencias que considera indispensables para avanzar hacia el fin de las hostilidades. Entre ellas, se destacan el cese total de ataques por parte de Estados Unidos e Israel, garantías de no repetición del conflicto y el pago de reparaciones por los daños ocasionados.
Otro punto clave es la exigencia de reconocimiento de la soberanía iraní sobre el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio global de energía. Este reclamo se posiciona como uno de los ejes centrales del conflicto, debido a su impacto directo en los mercados internacionales de petróleo y gas.
Además, Irán reclama el fin de las operaciones militares en todos los frentes donde actúan grupos aliados, lo que amplía el alcance de sus demandas más allá de su propio territorio.
Tensiones crecientes y señales contradictorias
Mientras “Irán rechazó la propuesta de Trump”, desde Washington se habían enviado señales de distensión. El propio presidente estadounidense había anunciado la posibilidad de suspender ataques contra infraestructura iraní durante cinco días, condicionando la medida a gestos concretos por parte de Teherán, detalló Clarín.
Sin embargo, desde Irán negaron la existencia de negociaciones en curso y reafirmaron que cualquier diálogo solo será posible cuando cesen las agresiones. Voceros militares también descartaron una salida diplomática en el corto plazo, reforzando la postura de confrontación.
En paralelo, crecen las preocupaciones internacionales por el impacto del conflicto en la estabilidad regional y en los precios de la energía. La falta de acuerdo y las posiciones cada vez más rígidas de ambas partes alejan, por ahora, cualquier posibilidad de una solución inmediata.