REDACCIÓN ELONCE
Un gato montés hallado muerto de un disparo, atado y colgado del tronco de un árbol, causó indignación tras la difusión de imágenes que habrían sido tomadas en la zona rural de Colonia Nueva. La Brigada de Abigeato de Paraná tomó conocimiento del episodio mediante las redes sociales y comenzó a trabajar para determinar dónde ocurrió.
Las fotografías fueron compartidas mediante un estado de WhatsApp y posteriormente circularon por otras plataformas. Ante la repercusión, personal policial recorrió el sector señalado como escenario del hecho, aunque la búsqueda no permitió encontrar el domicilio ni el sitio preciso donde habría sido fotografiado el animal.
Desde la dependencia policial informaron a Elonce que tampoco recibieron llamados de alerta o denuncias vinculadas con el caso. Los efectivos continuaban intentando establecer el origen de las imágenes y localizar a las personas que pudieran aportar datos sobre lo sucedido.
Repudio por la muerte del animal
Una vecina manifestó su indignación al observar las fotografías y calificó el episodio como “un ecocidio”. Al referirse al ejemplar, expresó: “El gato montés es un hermoso animal de nuestra fauna, pero algún chistoso mató a este pobre animal”.
La mujer sostuvo que esta especie no representa una amenaza para las personas ni para el ganado mayor. “Este animal solo sale para buscar comida”, explicó, y agregó que los gatos monteses tienen hábitos principalmente nocturnos.
También señaló que este tipo de hechos no afectaría exclusivamente a los gatos monteses. Según relató, en la zona también se habían registrado matanzas de ejemplares de aguará guazú, zorros y comadrejas.
“Y pensar que Dios nos nombró custodios de la creación”, expresó la vecina al cuestionar el accionar de quien habría disparado contra el animal y dejado su cuerpo sujeto al árbol.
Abigeato intenta localizar el sitio
La Brigada de Abigeato recibió la consulta sobre lo ocurrido después de que las imágenes comenzaran a circular. Al no contar con una denuncia o un aviso directo, el personal se movilizó hacia el lugar indicado de manera informal en las publicaciones.
El recorrido por la zona rural señalada arrojó resultado negativo. Hasta el momento, los agentes no pudieron encontrar el árbol mostrado en las imágenes, el cuerpo del animal ni un domicilio relacionado con el episodio.
Desde la fuerza explicaron que el trabajo se inició a partir del envío de una captura correspondiente a un estado de WhatsApp. La investigación buscaba reconstruir la cadena de difusión para identificar a quien publicó originalmente el contenido y obtener datos precisos sobre su procedencia.
La ausencia de una denuncia formal impedía contar con información sobre el momento exacto en el que ocurrió el hecho, la identidad de su autor o las circunstancias en las que el ejemplar recibió el disparo.