Franco Agustín Morales, de 24 años, fue asesinado cuando se encontró con un supuesto interesado en comprarle su moto. El crimen ocurrió el jueves 13 de agosto, alrededor de las 18, en la localidad rionegrina de Allen.
El joven había publicado el vehículo en redes sociales y acordó encontrarse con el presunto comprador en la calle México al 30. Sin embargo, la principal hipótesis sostiene que la operación fue utilizada como una trampa para asaltarlo.
De acuerdo con la acusación, cuatro hombres llegaron al lugar en dos motocicletas y al menos uno llevaba un revólver. Los sospechosos habrían increpado a Morales en la vereda y le dispararon en el tórax.
Escaparon con la moto y el celular
Después del ataque, los cuatro hombres huyeron con la moto de la víctima y su teléfono celular iPhone. Morales murió como consecuencia de la herida provocada por el disparo.
La investigación permitió detener a tres de los cuatro sospechosos. Los dos primeros se presentaron voluntariamente en una dependencia policial y posteriormente fueron imputados por el crimen.
Un tercer joven, de 20 años y domiciliado en Neuquén, se entregó el domingo por la noche en la Comisaría Sexta de Allen. El cuarto sospechoso permanece prófugo, aunque está identificado y tiene una orden de captura vigente.
Dos acusados quedaron con prisión preventiva
Las fiscales Verónica Villarruel y Laura Tronelli acusaron a los dos primeros detenidos como coautores de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y criminis causa. También les atribuyeron el delito de robo en lugar poblado y en banda, agravado por el empleo de un arma.
El juez de Garantías Julio José Martínez Vivot habilitó una investigación penal preparatoria por cuatro meses. Además, ordenó que ambos imputados permanezcan un mes en prisión preventiva por el riesgo de entorpecimiento de la causa, según informó el Ministerio Público de Río Negro.
El tercer sospechoso quedó detenido por disposición de la Fiscalía después de presentarse acompañado por sus padres. Hasta la última información disponible, se esperaba la audiencia en la que se definiría la formulación de cargos en su contra.
Las pruebas incorporadas a la investigación
Entre los elementos reunidos aparecen las pericias realizadas en el lugar del crimen, el informe preliminar de la autopsia y diferentes grabaciones de cámaras de seguridad. Las imágenes permitieron reconstruir los movimientos de los sospechosos antes y después del ataque.
Los investigadores también localizaron un iPhone que estaría vinculado con Morales. El teléfono fue rastreado mediante su señal satelital y hallado sumergido en la zona conocida como Puente 83.
Mientras avanzan las medidas judiciales, la Policía continúa buscando al cuarto integrante del grupo que habría participado de la emboscada. La Fiscalía intenta determinar el rol de cada sospechoso y recuperar la moto robada.