Un grupo de familias de Paraná denunció haber sido víctima de una presunta estafa con un viaje a Brasil contratado a través de una agencia online radicada en Santa Fe. Según relataron, abonaron la seña y luego el saldo total del paquete, pero la salida fue suspendida en reiteradas oportunidades y, hasta el momento, no recibieron el reembolso prometido.
La oferta, aseguraron, resultaba difícil de rechazar: promociones 4x3 o 3x2, con un costo de 850 mil pesos por persona, con media pensión incluida. La contratación en la agencia "Santa Fe Turismo 2020" se realizaba exclusivamente por WhatsApp y exigía el pago del 30% para reservar los lugares.
La recomendación que generó confianza
La damnificada explicó que decidió avanzar porque tenía referencias cercanas. Amigas suyas habían viajado en oportunidades anteriores a Brasil con la misma agencia y, según le habían contado, la experiencia había sido positiva. Esa recomendación fue determinante para confiar y concretar la operación.
El destino elegido era Camboriú, Brasil. Las fechas ofrecidas eran el 20 de enero o el 5 de febrero. En diciembre, varias familias confirmaron la salida prevista para el 20 de enero y comenzaron a organizar licencias laborales, compras y preparativos. “Ya estábamos viendo qué llevar, organizando el trabajo. Teníamos todo listo”, recordó la mujer.
Cancelaciones a último momento
Días antes de viajar, completaron el pago mediante un link enviado por la supuesta agencia. Pero el 19 de enero por la mañana llegó el primer mensaje inesperado: el viaje se postergaba porque un contingente anterior no había podido abandonar el hotel por demoras en un vuelo.
La nueva fecha fue fijada para el 22 de enero. Sin embargo, el 21 volvieron a recibir otra notificación similar: el hotel seguía ocupado y la salida se reprogramaba para el 27. Como alternativa, les ofrecieron un hotel “más lindo, frente al mar”, o cambiar el destino por la Costa Atlántica argentina.
También prometieron el reintegro total del dinero en un plazo de tres días hábiles para quienes no pudieran viajar. Ante la imposibilidad de modificar nuevamente sus compromisos laborales, la familia decidió cancelar y solicitar la devolución.
Excusas y plazos que no se cumplieron
A partir de ese momento comenzaron, según relataron, las excusas reiteradas. “Primero dijeron 72 horas hábiles, después que en Brasil era complicado, que los abogados estaban haciendo intimaciones y que en la semana se acreditaba. Pasaban los días y no transferían nada”, sostuvo la denunciante.
La agencia incluso les indicó que no gestionaran la anulación del pago con tarjeta porque ellos mismos se encargarían del trámite, para evitar que “la información se cruzara”.
Mientras aguardaban el reintegro, las familias seguían consultando novedades y recibían nuevas promesas con plazos que nunca se cumplían. La incertidumbre se transformó en sospecha cuando comenzaron a enterarse de que otros viajes programados tampoco se habían realizado.
Más denuncias y advertencias
El viaje reprogramado para el 27 de enero finalmente no salió, ni tampoco el previsto para el 5 de febrero. “Era mentira, no se viajó a ningún lado”, afirmó la mujer.
A través de averiguaciones posteriores, los damnificados tomaron conocimiento de que existirían denuncias previas en Santa Fe contra la misma persona, bajo una modalidad similar: cancelaciones a último momento y falta de devolución del dinero.
Reclamo formal y advertencia
La damnificada inició un reclamo ante Defensa del Consumidor y presentó los comprobantes de pago, incluidos los tickets de la seña y el resumen de la tarjeta. Por el momento, permanece a la espera de una respuesta formal y no descarta avanzar con acciones judiciales.