REDACCIÓN ELONCE
Policías asistieron parto en vivienda. Este miércoles por la noche, alrededor de las 21:50, una joven de 25 años dio a luz a su hija en su propia casa, ubicada en la intersección de calles Hernandarias y 1519 en la ciudad de Paraná. La mujer, que ya había tenido experiencias previas como madre, estaba en trabajo de parto cuando los efectivos de la Comisaría 3ª llegaron al lugar. No se registraron complicaciones durante el parto, y tanto la madre como la bebé, que fue llamada Camila, se encuentran en buen estado de salud.
El jefe de la comisaría, Ángel Riquelme, relató a Elonce los detalles de la intervención: "Pocos minutos antes de las 22, el 911 recibe una solicitud de ambulancia, dando cuenta de una mujer en trabajo de parto. Durante el día había tenido contracciones. Tuvimos que agilizar el pedido del traslado, pero la bebé decidió salir. Tuvimos que preparar el lugar donde estaba la mamá para ayudarla a traerla a la vida. Ambas están estabilizadas y fueron trasladadas al Hospital San Roque".
El trabajo en equipo y la experiencia fueron clave
La profesionalidad y calma del personal policial fueron esenciales en este caso, donde la joven madre no alcanzó a ser trasladada al hospital debido a la premura del parto. Ángel Riquelme continuó: "La mamá tenía unos problemas de presión, pero se estabilizó. La beba nació bien, sin complicaciones ni problemas. El personal de salud la atendió como corresponde. Los familiares estaban nerviosos, ansiosos. Pero con profesionalismo y experiencia de vida, sin salirnos de nuestra función, procedimos con todos los recaudos necesarios para traer a una personita al mundo. Agradecido de que haya salido todo bien".
El policía Eric Bangert también compartió su experiencia: "Fue una situación única y extraordinaria. Muy pocas veces pasa, por suerte nos encontramos capacitados para proceder. Se adelantó la nena, pero pudimos contener a su mamá. Pasó todo en diez minutos. Hace tres meses fui papá, reviví ese momento, yo también tuve una beba. Nos gratifica y nos sentimos orgullosos de asistir a la población y al vecino. Poder visitarla y conocerla, escuchar sus primeros llantos, es algo muy hermoso. Como padres, nos vienen emociones".
Una experiencia personal que tocó el corazón
Por su parte, el oficial Juan Pablo Peralta expresó: "Es una experiencia muy linda. Pasó todo muy rápido. Nunca nos había pasado algo así. También soy papá, me toca el corazón porque tengo un nene que ha tenido problemas y una nena".
Los policías, además de su tarea profesional, vivieron esta experiencia de una manera muy personal. El hecho, que se resolvió con éxito gracias a la intervención rápida y al trabajo en equipo, dejó una huella en cada uno de los efectivos involucrados.