Una estafa iniciada mediante una supuesta entrevista laboral terminó con el robo de casi 25.000 dólares en criptomonedas a una persona que buscaba empleo a través de LinkedIn. Los delincuentes simularon un proceso de selección durante varios días hasta conseguir que la víctima instalara software malicioso en su computadora.
El caso comenzó después de que el candidato dejara su anterior empleo y modificara su perfil para indicar que estaba buscando una nueva oportunidad. Poco después recibió el contacto de una persona que se presentó como reclutador para un proyecto relacionado con el sector Web3.
A diferencia de otros fraudes digitales más evidentes, la propuesta atravesó distintas etapas que reforzaron su apariencia de legitimidad. Hubo una entrevista coordinada mediante Calendly, videollamadas y finalmente una evaluación técnica que parecía formar parte de un proceso convencional de contratación.
La prueba técnica que permitió instalar el malware
El punto decisivo de la estafa llegó durante esa evaluación. La víctima recibió instrucciones para utilizar una supuesta herramienta necesaria para completar la prueba, que terminó instalándose en una computadora con Windows mediante ClickOnce, una tecnología legítima de Microsoft utilizada para distribuir aplicaciones.
El programa contaba además con una firma digital, una característica que contribuyó a disminuir las sospechas. Sin embargo, investigadores que posteriormente analizaron el ataque determinaron que el archivo desplegaba programas destinados al robo de información y un troyano de acceso remoto.
El software podía buscar credenciales almacenadas en navegadores, sesiones abiertas, billeteras de criptomonedas, archivos y datos guardados en gestores de contraseñas. También permitía ejecutar comandos, administrar documentos y registrar la actividad realizada desde el dispositivo.
Perdió sus ahorros después de la entrevista laboral
Después de completar la supuesta entrevista laboral y la prueba técnica, el candidato se retiró a descansar. Cuando posteriormente revisó sus cuentas descubrió que las billeteras de criptomonedas habían sido vaciadas y que había perdido activos valuados en aproximadamente 25.000 dólares.
El mecanismo no sería aislado. Especialistas en ciberseguridad detectaron durante los últimos meses campañas similares dirigidas a usuarios de otras plataformas de empleo, en las que falsos reclutadores solicitan instalar aplicaciones para realizar entrevistas, verificar la identidad o completar determinadas evaluaciones.
Indeed, por ejemplo, aclaró que sus entrevistas pueden desarrollarse directamente desde el navegador y que no requieren descargar una aplicación específica. Investigadores detectaron programas falsos que imitaban servicios conocidos y que, una vez instalados, podían descargar software espía o solicitar permisos de alto riesgo.
Por qué estas estafas son difíciles de detectar
La efectividad de esta modalidad se relaciona con que numerosas acciones habituales durante una búsqueda de empleo también son utilizadas por los delincuentes. Hablar con desconocidos, participar de videollamadas, abrir documentos o completar evaluaciones son situaciones normales dentro de una selección y pueden reducir la percepción de riesgo.
Una encuesta difundida por LinkedIn durante 2026 indicó que el 32% de los profesionales de la Generación Z consultados aseguró haber sido víctima de algún tipo de fraude laboral, frente al 17% de los integrantes de la Generación X. La plataforma también identificó que gran parte de los mensajes fraudulentos intenta trasladar rápidamente la conversación hacia servicios externos.
Antes de avanzar con una propuesta, los especialistas recomiendan comprobar de manera independiente que la empresa y la vacante realmente existan. Revisar el sitio oficial de la compañía, verificar el perfil de quien realiza el contacto y confirmar que el puesto figure en canales institucionales permite detectar algunas inconsistencias antes de proporcionar datos o instalar programas.
Las solicitudes para descargar software desconocido, instalar aplicaciones fuera de las tiendas oficiales, realizar pagos o entregar información sensible durante una entrevista laboral deben considerarse señales de alerta. El caso muestra que una estafa puede incluir videollamadas, herramientas conocidas y varias etapas aparentemente profesionales sin que eso garantice que la oferta sea verdadera.