REDACCIÓN ELONCE
El piloto Iñaki Arrías ganó en Concepción del Uruguay y dio un paso clave en su objetivo de luchar por el campeonato del TC Pista Mouras. El joven entrerriano se quedó con todo lo que estuvo en juego durante el fin de semana y ahora sueña en grande dentro de una categoría que lo tiene como protagonista en este inicio de temporada. Tras su victoria, habló en el programa Buenas Noches, que se emite por Elonce, donde analizó su rendimiento y compartió sus sensaciones.
“Fue un fin de semana increíble. Pudimos hacer la pole el sábado tras ser el más rápido del día. Es una satisfacción enorme ser el más rápido. El domingo fue una serie buena y la pudimos ganar también. En la final estuve firme, con un ritmo increíble y ganamos todo”, analizó, todavía con la emoción latente por el resultado obtenido en el autódromo uruguayense.
La victoria tuvo un sabor especial, no solo por el dominio demostrado en pista, sino también por el contexto personal y deportivo que atravesó en los últimos meses. El triunfo lo posiciona como uno de los nombres a tener en cuenta en la pelea por el título, en una temporada que recién comienza pero que ya muestra señales de gran competitividad.
El auto, el esfuerzo y el regreso a la categoría
Sobre el auto con el que compite, Arrías brindó detalles técnicos y dejó en claro el trabajo que hay detrás de cada presentación: “Es un TC del año 2014, después fue cambiando el motor del TC actual y después las carrocerías. El mío es un Ford con motor de seis cilindros con 380 caballos de fuerza”. La potencia y la puesta a punto fueron claves para marcar diferencias durante todo el fin de semana.
El piloto también recordó que no pudo estar presente en la primera fecha del campeonato debido a dificultades económicas. “La primera fecha no pude estar por una cuestión económica. Fue un verano difícil y fui a dar una mano al equipo. Volver de esta forma es increíble”, resumió sobre su regreso triunfal en una categoría que ya lleva dos fechas disputadas.
Detrás de cada logro, destacó el acompañamiento de su entorno más cercano. “El apoyo es lo más importante. Ese abrazo es una descarga más para todo”, resaltó, en referencia al sostén de su familia y su pareja. En esa misma línea, describió el sacrificio que implica la vida dentro del automovilismo: “No hay horarios fijos, en cualquier día y horario, tenes que estar ahí. Después es una realidad: corren 20 y gana uno”.
Referentes, sueños y el objetivo del Turismo Carretera
En cuanto a sus referentes, Arrías explicó que toma enseñanzas de distintos pilotos consagrados. “Creo que hay mucha gente que hizo las cosas muy bien. Un ídolo o referente claro no tengo, pero rescato una cosa de uno y de otro. Tengo la suerte de hablar con Mariano (Werner) y el Gurí (Martínez). Aprendo un montón de ellos y me comparten su punto de vista. Eso me va formando y armo mi propio camino”, expresó, valorando el aprendizaje constante.
Con determinación, dejó en claro cuál es su gran meta deportiva: “Mi sueño es llegar al Turismo Carretera. Voy a llegar”, informó sobre su anhelo de cara al futuro. La categoría más emblemática del automovilismo argentino aparece como el horizonte que guía cada paso de su carrera.
Finalmente, también se refirió al inesperado retiro de Agustín Martínez, tras su destacado segundo puesto en la primera carrera del TC en El Calafate. “Me sorprendió mucho, pero soy muy amigo de él. Lo único que hice fue mandarle un mensaje de apoyo y bancarlo en la decisión que él haga”, confirmó, mostrando su lado más humano en un deporte donde la competencia convive con la camaradería.